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Siempre con la verdad

Siempre con la verdad

Ramón Rodríguez

“Suspensión indefinida”
La Liga Nacional de Baloncesto, que dirige Antonio Mir con la desafortunada asesoría de Rafael Uribe, está en la cuerda floja.

Poco apoyo de la fanaticada. Falta de una política clara que defina cuál es su razón de ser. Un deterioro progresivo en la seguridad del evento. Hablando en serio, ya está como para ponerle un candado, pues no suma nada al fomento de la disciplina que tanta falta le hace en esta mal llamada nueva era del Baloncesto.

A todo esto hay que agregarle el mal manejo de sus autoridades a la hora de tomar decisiones disciplinarias. El caso más reciente es el de Roberto Modesto, presidente del equipo Titanes del Distrito Nacional, quien desde que compró la franquicia
al famoso venezolano

de infausta recordación, viene obrando desacertadamente. Al igual que la Comisión de Disciplina que integran Tony Mesa, Nelson Ramírez y Nelson Román Pallí, estoy de acuerdo en que debió ser sancionado, pues retirar un equipo es atentar contra el evento
y los demás socios que componen la liga.

Ahora bien, en nuestro movimiento deportivo se ha hecho una mala costumbre, acudir al concepto de sanción indefinida, dejando en un limbo la situación del infractor, cuando ya es conocido y comprobado las violaciones que éste ha cometido.

¿Por qué su sanción debe ser indefinida, si hay pruebas fehacientes de las violaciones cometidas? Los miembros de la Comisión de Disciplina responderían con sobrada razón: que ellos se limitaron a los reglamentos y sencillamente han remitido la famosa sanción indefinida, de acuerdo a un mandato estatutario.

En los países donde funcionan las instituciones deportivas con criterio, el término de sanción indefinida, es usado para proteger a los sancionados y evitar cometer injusticias en su contra.

Me explico, se aplica la sanción indefinida e inmediatamente se inicia una investigación para definir si existen elementos de juicio que justifiquen su futura sanción. Hay casos que en vez de establecer sanciones, se presentan disculpas por faltade evidencias.

Me excusan la digresión, pero son muy conocidos los casos de federados que han sentido miedo de ser desplazados por presidentes de asociaciones y han acudido a la famosa sanción indefinida para sacarlos de circulación.

Yo favorezco el fortalecimiento de la Liga Nacional de Baloncesto y de hecho he reiterado los esfuerzos y el empeño de su presidente Antonio Mir, pero donde se invierten tantos millones de pesos, debe existir un asesor jurídico para evitar lagunas jurídicas de esta naturaleza.

Ojalá y las autoridades de la LNB, definan el caso de Roberto Modesto y no hagan como algunos federados nuestros, que para ellos, sanción indefinida, es sanción de por vida. No olvidemos que Roberto Modesto es un exitoso empresario
y que un mal manejo de su caso le hace daño a sus empresas y familiares.

El Nacional

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