¿Qué pasa con Gerardito?
Cuando Jules MIchelet y Jacob Berckhardt comenzaron acuñar el concepto de una nueva era, lo hacían sobre la noción de que los albores del renacimiento marcaron un resurgir, un renacer en términos cualitativos de las manifestaciones humanas, como el arte y la cultura.
En el caso de nuestro baloncesto, se nos ha querido inculcar la falacia o el fake news, como diría Donald Trump, de que vivimos una nueva era en esa disciplina deportiva.
El caso más ilustrativo de que no existe ninguna nueva era y en tal caso sería la nueva era del desorden, lo constituye el torpe manejo que se le ha dado a la no integración de Gerardo Suero Correa al seleccionado nacional.
La Federación de Baloncesto y su presidente Rafael Uribe, ensimismados en un poder que no puede estar por encima del deseo de los dominicanos en que se escoja lo mejor para representar la patria, no han dado las explicaciones necesarias y han permitido todo tipo de especulación.
El ex capitán de la seleccion nacional, Jack MIchael Martínez, ha denunciado en varias ocasiones que el presidente de Fedombal incidió directamente para que él fuera dejado fuera de la selección, cuando todos sabemos que este es un aspecto que concierne a los técnicos. Pienso que Melvyn López, quien ha sido un técnico exitoso y joven que al igual que Gerardito son hechuras del club Mauricio Báez, no debe permitir que se le quite la autoridad de hacer la mejor elección. Pues bien, el país ya conoce los nombres de los doce jugadores que conforman nuestra selección y nuevamente no se observa el de Gerardito, quien en estos momentos es uno de los jugadores más talentosos del país y por demás, un encestador natural. Dejar fuera al joven mauriciano es un gran desatino.
Sé que se va a alegar que Gerardo fue invitado y se negó asistir a los entrenamientos. Yo sé que en el fondo Gerardito quiere representar su país, como tantas veces lo hizo su padre, Gerado Suero Correa en la disciplina del atletismo. Pero el torpe manejo de la Federación ha creado un malestar en muchos jugadores que tienen condiciones para representarnos. Pienso que los torneos locales jamás deben ser más prioritarios que nuestros compromisos patrios. Pienso que el amigo Melvyn López debe cuidar su reputación y hacer valer su condición de técnico, pues la gran verdad es que él siempre será un entrenador, mientras Rafael Uribe es una ave de paso, que todos sabemos como se apoderó de esa federación.

