Colegio cerrado en el COD
Caray, y pensar que el posmodernismo de Jean Francois Lyotard ha llevado a prominentes figuras del deporte nacional, a mirar de lado el proceso eleccionario del Comité Olímpico Dominicano. En el caso que nos concierne, es imperdonable, que siendo el COD el organismo Rector del Deporte Nacional y habiendo tenido en sus filas a figuras de la dimensión de Emil Kasse Acta, Juan Ulises García Saleta, Roque Napoleón Muñoz, Nelly Manuel Doñé, José Joaquín Puello, Luisín Mejía, Virgilio Travieso Soto, Máximo Bernal, Hamlet Hermann, Enrique Lamarche Pérez, Justo Castellanos Díaz, José Manuel Ramos Brea, Joselín, Julio Cross Frías y otros tantos de igual dimensión, se haya permitido a la vista de todos, una degradación progresiva de ese organismo que está amparado en la ley 122-05.
En su novela: »Conversación en la Catedral», Vargas Llosa usó la frase: ¿ En qué momento se jodió el Perú? Y yo me preguntó: ¿ En qué momento y quién fue el culpable de esta degradación del COD? Es entendible que ese organismo tiene personas valiosas y dignas de seguir ocupando posiciones, pero es innegable que en estos momentos requieren de sus mejores mujeres y hombres.
Hay muchas cosas importantes a debatir sobre el futuro del Comité Olímpico Dominicano y el deporte en sentido general. Es una lástima que Luisín Mejía haya rehuido ir a un debate con José Manuel Ramos, quien aspira a la presidencia del Comité Olímpico Dominicano y ha demostrado tener un gran dominio de los temas esenciales del deporte, además de plantear a las claras y con responsabilidad los problemas y posibles soluciones de las federaciones nacionales.
Pienso que Ramos ha demostrado que merece ser presidente de ese alto organismo. Ha sabido exponer con brillantez los puntos clave.
Ha sido un crítico severo, pero a la vez ha reconocido los aportes de Luisín Mejía Oviedo. Y así tiene que ser, pues los reconocimientos del señor Mejía están fundamentados en un liderazgo bien ganado que ya trasciende el país. José Manuel Ramos se ha manejado con visible inteligencia: ha tocado con certeza los puntos débiles de Mejía, pero ha respetado su punto fuerte: la incuestionable moralidad del presidente del COD. Y no podía ser de otro modo, pues ambos dirigentes han compartido como miembros del COD en gestiones anteriores.
Hay que evitar impugnaciones y procesos judiciales innecesarios que en nada ayudan a una institución débil y degradada. La comisión integrada por Samuel Arias Arzeno, José Joaquín Puello, Rafael Damirón y Gonzalo Mejía, tienen que colar su café bien claro y dar señales de vida. Hay una solicitud para que el proceso sea con la modalidad de Colegio Cerrado. Con una sola boleta, sin celulares y que nadie pueda salir hasta que termine el conteo de los votos. Hay que evitar el acceso de personas que nada tienen que ver con el proceso.
El Comité Olímpico Dominicano debe salir más fuerte y más unido de este proceso. La Comisión Electoral tiene la palabra.

