¿Cómo recordarán a Danilo?
Los amantes de la historia nos ocupamos en cómo serán recordadas las personas que hacen vida pública. Y es que aparecer en los medios públicos no constituye per se, pasar a la historia con connotaciones de figuras públicas.
Napoleón Bonaparte tiene una trascendencia ecuménica, no necesariamente por ser el ideólogo del golpe de Estado del 18 de brumario o por haber sido cónsul vitalicio, entre tantas hazañas de esa vida portentosa.
Él es una figura señera de la historia por la perdurabilidad de su nombre en el tiempo. Le tocó actuar en un período que demandaba acciones concretas contra un viejo modelo ya caduco y lo hizo con alto sentido de la historia.
En el caso que nos ocupa, quienes se interesen en escribir sobre los logros del ministro de Deportes, Danilo Díaz, tendrán que reflexionar sobre sus puntos luminosos en un orden de prioridad. No hay dudas de que su “Pacto Nacional por el Deporte”, así como lograr que el Ministerio de Educación, el empresariado dominicano y otros sectores que antes eran apáticos, se integraran al deporte,
es un aporte que debe ser bien ponderado.
Una de las grandes satisfacciones del ministro de Deportes ha sido el poder rescatar los Juegos Nacionales y lograr que permanezcan institucionalizados cada dos años. Es un logro, que el propio presidente de la República, Danilo Medina, lo ha reconocido.
Los Juegos Hermanas Mirabal 2018 serán históricos, sobre todo, por el rescate de los mismos
y por el esfuerzo sobrehumano que tuvieron que hacer el ministro, sus técnicos, colaboradores
y cientos de voluntarios.
Es inocultable de que he sido un defensor de la gestión de Danilo Díaz y que gozo de su distinción. Por lo que, si alguien me preguntara cómo me gustaría que le rercordaran, diría sin ambages: como el ministro que sacó del limbo la Ley de Deportes 356-05 y como el ministro que adecentó el Movimiento Deportivo Nacional. Esos son sus nuevos retos.
Danilo Díaz no puede pasar por alto el recién finalizado proceso electoral del Comité Olímpico Dominicano. No es justo que más de la mitad de los miembros electos, puedan ser impugnables, algunos por conflictos de intereses, y otros por persistentes rumores de acciones indecorosas. Y que nadie me hable de autonomía. El Ministerio de Deportes debe velar por el buen uso que deben dar las federaciones a los recursos públicos y la decencia en el movimiento deportivo nacional.
Y sería penoso que la parte se coma el todo, pues son más los federados que actúan con decencia que los indecorosos.
Ahora que Antonio Acosta se va a poner la ñona, a partir del 2020, tras el supuesto acuerdo con Luisín Mejía del 2 y 2, tiene que ser el más interesado en que se auditen los fondos de Solidaridad Olímpica, dado que es el encargado de asignar esos recursos. Ahí sabremos si se usaron fondos durante el proceso electoral del COD. Yo apuesto al ministro Danilo Díaz.

