El silencio de Jaime David
A veces una sola frase nos empuja a escribir nuestras inquietudes, a actuar con rebeldía, a exigir nuestros derechos y hasta preguntarnos cuáles son nuestros propósitos en esta vida breve, como decía el gran uruguayo Juan Carlos Onetti.
Javier María, el afamado escritor español, se fascinó con la frase que usa Shakespeare en Ricardo lll, “Tomorrow in the battle think on me” (Mañana en la batalla piensa en mí). En mi caso, la frase que ha motivado este artículo es “Así comienza lo malo’, título de una obra del mismo Javier María.
¿Y cómo empieza lo malo en nuestro deporte nacional? pues, cuando nuestros ministros prefieren guardar silencio sobre situaciones que tienen que ser de dominio público para evitar escándalos y ruidos.
Es un derecho de quienes pagamos impuestos, saber por las voces autorizadas y no por rumores, cuáles federaciones no liquidan con rigurosidad los dineros que reciben del Estado en franca violación a la ley 122-05.
Todos sabemos que Luisín Mejía ha tenido que interceder ante el ministro de Deportes para salvar la situación de muchas federaciones que han incumplido algunos requerimientos. Entonces, en vez de guardar silencio, ¿por qué no se establecen las sanciones debidas?
No sabemos si Jaime David hablará antes de dejar el cargo, pero ya es hora de que destape la caja de pandora para el bien de nuestro movimiento deportivo. Merecemos saber cuál es la realidad del deporte nacional en el sentido amplio. Por ejemplo, sería bueno conocer, cuál es el criterio para la distribución de los recursos a las federaciones.
Siempre he creído que la inversión en esas instituciones debe fundamentarse en los planes a futuro, que garanticen un cambio en nuestro cuadro de medallas. No acabo de entender, como es que teniendo el atletismo tantas modalidades para poder desarrollar nuevos atletas, solamente dependemos de los corredores.
Esa federación está en
la obligación de cambiar su cuadro de medallas y Tiene la potencialidad y los recursos para hacerlo.
¿Qué pasa entonces? que estamos pensando en medallas a corto plazo, cuando lo ideal es, como siempre dice el viejo Leo Corporán: proyectarnos a 20 años.
¿Está nuestro ministro Jaime David Fernández Mirabal consciente de que nuestro problema inmediato no es alcanzar 10 0 15 medallas más? El apoyo del Ministerio de Deportes a la disciplina del hockey es un buen ejemplo de que hay que diversificar y apostar al fomento de otras disciplinas, pues estamos eclipsados a expensas de las mismas medallas y las mismas federaciones.
Lo atinado es solidificar esas federaciones que han sido exitosas, sobre todo, las de combates, pero es indispensable un criterio de meritocracia en la asignación de los recursos que dé garantía de desarrollo deportivo al país.
Es tiempo de apostar a un valor agregado en nuestros atletas que no sean exclusivamente las medallas. Jaime David debe romper el silencio y decir cuales son las expectativas del país en materia de deportes. Pienso que le haría un gran aporte a la nación. Del mismo modo debe expresar cuales obstáculos debemos vencer para avanzar significativamente. Cuando eso no se hace, “ahí comienza lo malo”.

