Un pacto trascendente
Aunque algunas personas no lo han percibido con una concepción holística, lo cierto es, que la reciente firma del convenio entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Deportes con miras al fortalecimiento del deporte y la educación en el sentido más abarcador de la palabra, marca un hito en el país, por tratarse de dos instituciones que tienen todos los elementos a disposición, para que por fin, desde las escuelas podamos aportar a la sociedad, hombres y mujeres formados de una manera integral en valores éticos.
Vamos a estar claros: cuando Andrés Navarro y Danilo Díaz anuncian al país este trascendental pacto, sencillamente, están expresando la voluntad política del jefe del Estado, Danilo Medina, de que se lleven a cabo políticas públicas encaminadas a formar un hombre nuevo en valores y con espíritu de solidaridad, y claro está, los centros educativos constituyen el escenario perfecto.
Desde que Danilo Díaz llegó al Ministerio de Deportes, siempre habló de lo imprescindible de establecer una sinergia que catapulte el deporte en el sentido lato del término. Hoy, podemos decir que todas las condiciones están creadas. Aunque en honor a la verdad, y el ministro Díaz ha sido honesto en eso, el pacto per se, no significa un cambio del modelo deportivo. pero no hay dudas de que como nunca antes, tenemos todo lo indispensable para ese anhelado cambio.
Ese cambio de modelo implica una integración absoluta del Comité Olímpico Dominicano y establecer reglas claras en nuestro sistema federativo, pues todavía vivimos la época en que la federaciones se heredan, tal y como sucedió con Rafael Uribe y la Federación de Baloncesto, y como ocurrirá en poco tiempo con la Federación de Triatlón, que maneja Luis López.
Es un rumor público que el presidente de la Federación de Béisbol, Héctor -Tito- Peryra ha dicho que cuando se vaya, “eso -la presidencia de la federación- es de su compadre, Juan Núñez”.
Personalmente, creo en el trabajo de nuestras federaciones, pero se necesita una profilaxis, y este es el momento histórico, para que el Ministerio de Deportes asuma más ampliamente su condición de conductor de la política del Estado dominicano. E
l deporte está en un buen momento. Pienso que este convenio demandará por su importancia, grandes jornadas de trabajos entre el Ministerio de Deportes, el Comité Olímpico Dominicano y todo su sistema federativo, así como con tos las fuerzas vivas del deporte nacional.
Urge un cambio de modelo deportivo, pero ya. Y en ese cambio, el Ministerio de Deportes, como representante de Estado, que es quien invierte en nuestros atletas, no debe estar al margen cuando se sacan las selecciones que nos representan en las competencias internacionales. Seguiré en el tema.

