Este sábado pasado, 21 de marzo fue el cumpleaños de la “madre del feminismo dominicano”, mentora y amiga entrañable, activista fundadora de redes feministas en toda la región y el país, impulsora de reformas políticas de género a quien las mujeres y las niñas dominicanas nunca podemos olvidar.
Además de pautar teóricamente y desde la práctica un feminismo transformador y reivindicador de los derechos de las mujeres y las niñas, promoviendo el protagonismo de todas y acompañando procesos que impulsaron reformas importantes, porque no solo fue inspiradora, trabajó siempre activamente, hasta su final en este plano, hace 10 año ya el próximo domingo 29 de marzo.
Todas las dominicanas organizadas o independientes nos hemos sentido convocadas por Magaly al compromiso feminista a través de Centro para la Investigación y la Acción Femenina, CIPAF, que creó en 1980 y que hoy, sigue funcionando a tope bajo la dirección de Syra Taveras, con un equipo de gran preparación y experticia.
Y en el CIPAF sigue la convergencia de trabajo de investigación y acción, con un compromiso total con el feminismo como filosofía orientadora de todo su quehacer institucional, siempre entendido como el “pensamiento y la acción de las mujeres para enfrentar la discriminación y subordinación y contribuir a la liberación de las opresiones patriarcales en el conjunto de la sociedad”. Porque, la justicia social, la igualdad de géneros y el ejercicio de la libertad son convicciones institucionales que orientan el quehacer político y social del CIPAF”.
(https://www.dominicanasolidaria.org/organizacion/centro-investigacion-la-accion-femenina-cipaf/)
Y vale la pena contar que, Magaly, cuyo espíritu permanece en todas como guía, sin duda fortalece ese CIPAF querido, aglutinador, creativo, foco de incidencia y aportes concretos, a través de Syra, su hija, guiada, querida y enfocada en el legado y desarrollo para las dominicanas y el país, el punto universal en que se encuentre, sigue presente.
Creyó en el protagonismo de todas las mujeres como sujetas transformadoras de la historia y de las alternativas del desarrollo y la democracia del país y estableció líneas de trabajo muy claras en ese sentido coordinando acciones con las demás organizaciones de mujeres, con las instituciones del Estado y los diferentes gobiernos, con los organismos internacionales representados en el país, y otros, participando en redes de fuerza y propósito.
Y es que, Magaly Pineda, está aquí y ahora, presente. Como siempre, dentro de una nostalgia que nunca nos abandonará, pero seguras de que sigue dirigiéndose a todas con ese mensaje de fuerza y desafío necesarios hoy. Gracias, querida Magaly.

