De la calificar de percepción la criminalidad y la delincuencia, la Policía ha pasado desde hace un tiempo a la dosificación de las informaciones sobre sucesos. Varios medios, incluido El Nacional, han criticado la estrategia del cuerpo sobre el suministro del denominado “parte diario”.
La fórmula habría sido recomendada por unos supuestos asesores colombianos con el propósito de desmontar el temor en la población y apuntalar la imagen del cuerpo.
El matutino El Día cita una fuente que confirmó la limitación y canalización de las informaciones policiales al Departamento de Relaciones Públicas. Por si es necesario, un buen ejemplo lo representa el silencio del cuerpo sobre los muertos encontrados en el entorno del Parque del Este.
La excusa para el silencio fue que los casos no habían sido reportados. El problema es que el silencio es tan notorio que hace ruido. Y la realidad que los sucesos, en muchos de los cuales intervienen, para colmo, agentes de la institución, no desaparecen porque se les calle.
Esa actitud, que data de hace varios meses, ensombrece las estadísticas que suele ofrecer el cuerpo sobre los índices delictivos.

