La cantidad de candidatos y cándidos artistas que han sido timados en nuestro país son muchos, de toda clase, edades y sexos.
A través del Facebook exponen su trabajo de forma gratuita y tratando de que alguien se enamore de lo que hacen.
Quizás, su sueño es localizar, como Justin Bieber esperando un Usher que nunca aparece.
Esas carambolas no se dan todos los días y quizás duren años y años para volverse a repetir. Es que la suerte es el final del camino para ser artista según yo creo; 1ro es la imagen 2do es talento 3ro relaciones 4to dinero y 5to suerte.
Una sola vez más se entrega el alma de un artista como dice el verso de una canción. En la vida sucede y nada más sucede lo mismo que en el amor, una vez y nada más. En la pelota van un millón y quizás escojan uno, en la música, van más de dos millones y pueden escoger 100 y queda medio o ninguno.
En la música urbana todos los días nos habla de esto porque es muy efímera, apenas llegas a verla y desaparece.
Es muy difícil llegar a detectar el valor en estos jóvenes. Pero son obstinados y la necesidad, el deseo y la aparente capacidad para llegar a ser los mueve de forma casi religiosa y es que lo barato sale caro.
Muchas veces los que de afuera vienen ofreciendo cosas caras que terminan siendo una baratija sin ningún tipo de valor aunque huelan a dolares.
Y ahí son timados

