El historiador Juan Daniel Balcácer afirmó este miércoles que la mejor forma de evitar el resurgimiento del trujillismo es manteniendo vivo en las nuevas generaciones de dominicanos el recuerdo de los atropellos y las atrocidades cometidos durante el régimen de Rafael Leonidas Trujillo y exaltando las memorias de los hombres que liberaron al país de ese yugo.
Balcácer, presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, pronunció un discurso en el acto de recordación del 49 aniversario de la muerte del héroe nacional teniente Amado García Guerro, una de las figuras clave en el complot para el ajusticiamiento del tirano.
La actividad fue celebrada en el lugar donde cayó muerto García Guerro, en la avenida San Martín número 55, el 2 de junio del 1961, tres días después de que Trujillo fuera ajusticiado.
En ese lugar fue levantada una plaza patriótica con el busto del militar que informó a los tiranicidas la costumbre del dictador de trasladarse solotodos los miércoles a San Cristóbal.
Esa información facilitó la acción, la noche del 30 de mayo del 1961, a Salvador Estrella Sadhalá, Huáscar Tejeda, Luis Amiama Tió, Antonio Imbert Barrera, Antonio de la Maza, Amado García Guerrero, Roberto Pastoriza Neret, Pedro Livio Cedeño Herrera y el propio García Guerrero.
La vida del pueblo dominicano en lo concerniente a las libertades públicas e individuales cambió rotundamente luego del ajusticiamiento del tirano Trujillo, quien gobernó por 30 años el país con manos férreas.
Afirmó que ese hecho histórico se produjo gracias a la valentía del teniente García Guerrero y a los participantes en el tiranicidio del 30 de mayo.
El acto de este mércoles fue coordinado con los ministerios de Educación y las Fuerzas Armadas.
Educación estuvo representado por el viceministro Luis de León. Asistieron, también Luis Salvador Estrella, hijo de Salvador Estrella Sadhalá.
Murió en enfrentamiento
Días después del ajusticiamiento de Trujillo, el 2 de junio, agentes del Servicio de Inteligencia Militar SIM, ubicaron al teniente Amado García Guerrero en la casa de una tía política en la Avenida San Martín 55. García Guerrero se defendió arma en mano cayendo abatido después de un prolongado intercambio de disparos, no sin antes también herir a varios de sus persecutores, uno de los cuales murió en el lugar de los hechos.

