Opinión

Suprema encrucijada

Suprema encrucijada

De una suprema irresponsabilidad, al mantener más de un año engavetado el recurso de inconstitucionalidad contra el contrato de préstamo por 130 millones de dólares con la Sun Land, la Suprema Corte de Justicia se ha metido en una enmarañada encrucijada al conocer el expediente en el marco de reformas que redefinen las funciones del Poder Judicial.

¿Por qué la encrucijada? Si concluye en que el contrato no viola la Constitución, aunque apele a buenos argumentos, nadie se sorprenderá, porque  la notación que ha observado el tribunal ha sido  la de encontrar una fórmula para defender al Ejecutivo. Y de ahí el histórico tiempo que se haya tomado para conocer el expediente.

Pero aunque la posibilidad sea remota,  si la Suprema encuentra culpable al Ejecutivo de violar la Constitución, más que de un fallo responsable que resalte la independencia y fortaleza del Poder Judicial, se hablará de venganza por el proyecto de reforma constitucional que tanto ha censurado el magistrado Jorge Subero Isa.

Como el ingeniero Félix Bautista ha sido de lo que más ha bailado en el expediente pudiera emerger como chivo expiatorio para la Suprema salir de la encrucijada. Pero lo cierto es que cualquier acción contra el director de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado sólo la hundiría más, pues sería romper por lo más delgado.

¿Qué entonces puede hacer la Suprema respecto al recurso de inconstitucionalidad contra el contrato de la Sund Land? Esa es la gran pregunta. Comoquiera que se falle es un quintal. Y todo por esa falta de responsabilidad, estimulada por el silencio de los grupos fácticos, de dejar para luego el mandato de las atribuciones.

El drama del Poder Judicial ante lo que con cierto desdén llegó a calificar “ un caso más” no deja de ser paradigmático. Refleja el deterioro institucional y la falta de confianza que se ha granjeado por su  comportamiento pendular. De ahí que por más justo que sea el fallo, como jurídicamente tendrá que ser,  quedarán  pesadas dudas. Y esa no puede ser la percepción de un ente que está para garantizar las normas legales.

Nadie es tan ingenuo como para ignorar los intereses políticos que median muchas decisiones, pues eso de que la justicia es igual para todos es un mito. Pero que un poder que se supone independiente evada sus responsabilidades para no comprometerse atenta incluso contra el llevado y traído Estado de derecho.

Al darle más largas de la cuenta al expediente sobre la Sun Land la Suprema se ha metido en una complicada encrucijada, en la que ha puesto a prueba los principios que ha enarbolado.

En cualquier dirección que falle el recurso de inconstitucionalidad elevado por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Foro Social Alternativo es mucho lo que se hablará sobre la decisión. En cualquier dirección que sea, luce  que la que terminará juzgada será la propia Suprema Corte de Justicia. ¡Qué encrucijada!

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El Nacional

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