Fawad Peikar Kabul. EFE. Comandos de insurgentes, varios de ellos suicidas, lanzaron ayer un ataque múltiple contra edificios oficiales en la ciudad meridional afgana de Kandahar, horas después de que el movimiento talibán prometiese vengar la muerte de Osama bin Laden.
El ataque más grave tuvo como escenario la oficina del gobernador regional en la ciudad, que causó heridas al menos a diez personas, según explicó a Efe una fuente oficial.
Al menos diez personas, incluidos civiles y militares afganos, han resultado heridas en el ataque contra la oficina del gobernador de la provincia de Kandahar.
