La intervención al mismo tiempo, en varias intersecciones, de las avenidas 27 de Febrero, John F. Kennedy y Ortega y Gasset han convertido la ciudad de Santo Domingo en un pandemonio, con largos y prolongados entaponamientos de vehículos.
Varias intersecciones de esas avenidas fueron bloqueadas como parte del proceso de construcción de las obras del denominado Corredor Duarte, que incluyen varios túneles, seis elevados y la segunda línea del metro.
Como efecto, los entaponamientos han arropado tadas las calles y avenidas y la desesperación empieza a apoderarse de la población.
Los automovilistas duran hasta hora y media para moverse de una esquina a otra.
La situación se produce sin que las autoridades aporten a los ciudadanos alternativas de solución a esa crisis, que provoca que las personas lleguen cansadas y abrumadas a sus destinos.
El problema se agravó la semana pasada, cuando el ministerio de Obras Públicas inició la construcción de dos túneles en las intersecciones de la avenida 27 de Febrero con la Núñez de Cáceres y la Fernando Defilló.
Uno de los túneles, de 541 metros de longitud y cuatro carriles, abarcará el tramo comprendido entre las calles Fernando Defilló y Carmen Mendoza de Cornielle.
El proyecto incluye la construcción del elevado trompeta en la esquina Ortega y Gasset con 27 de Febrero, con el propósito de agilizar el tránsito en ese punto.
Los principales traumas se producen en las avenidas Núñez de Cáceres, 27 de Febrero, Kennedy, Ortega y Gasset, Tiradentes, Defilló, Luperón, Máximo Gómez y otras importantes vías por donde es casi imposible transitar.
Esto es una locura. No se puede salir a la calle, porque ahora está entaponado todo, porque cuando te desvías para desechar un tapón te encuentras con otro peor, la afirmó la empleada privada Altagracia Marmolejos.
Aseguró que aseguró que duró más de una hora en la calle Carmen Mendoza de Corniel, tratando de llegar a la avenida 27 de Febrero.
Un apunte
El Corredor Duarte
El Corredor Duarte se extenderá desde la entrada de Los Alcarrizos, en el Oeste, hasta la intersección de las avenidas Charles de Gaulle con San Isidro, en Santo Domingo Este. La obra conlleva la construcción de un sistema de seis elevados en intersecciones críticas, con una inversión superior a los US$204,4 millones.

