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TE ENTERASTE

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El doctor Andrés Piña del Rosario hizo grandes aportes al movimiento deportivo nacional. Fue un protector de los atletas y un defensor de los dirigentes olímpicos.

La familia deportiva nacional lloró su muerte y tiene una deuda de gratitud por las contribuciones, desde diferentes estamentos, que hizo ese gran hombre: Andrés Piña del Rosario.

Tuve el privilegio de ser su amigo. Siempre estábamos bromeando y nunca se escuchó decir de sus labios un no, cuando se trataba de ayudar a un familiar de un atleta o de un dirigente que en muchas ocasiones no tenían ni para comprar un medicamento.

El doctor Piña del Rosario hacía la gestiones con sus colegas amigos o un laboratorio para hacer posible que se resolviera el angustioso problema que tenía ese atleta o dirigente.

¡Qué buen recuerdo conservo de ese gran hombre y médico dominicano!

El doctor Piña del Rosario ocupó varios cargos de importancia en las Fuerzas Armadas y siempre cumplió con su labor.

Era un enamorado del deporte, de la disciplina y disfrutaba servirle a los demás.

Conversé en la “Gala Olímpica” con varios amigos y todos coincidieron en que el doctor Piña del Rosario fue un ser extraordinario que nunca debemos olvidar.

Sus familiares deben sentirse orgullosos del legado que dejó, pues servirá de ejemplo para las nuevas generaciones.

Luisín y Doñé

El licenciado Luisín Mejía Oviedo y el profesor Nelly Manuel Doñé Maleno destacaron las grandes virtudes del doctor Piña del Rosario.

Me revelaron que cuando se puso sobre la mesa el tema de rendir honor a ese titán del olimpismo, la votación de los miembros del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Dominicano fue unánime.

Mejía Oviedo, presidente del Comité Olímpico, me dijo “Leo, el doctor Piña fue un gran colaborador y siempre estaba dispuesto a ayudarnos. Su fallecimiento fue un duro golpe al movimiento deportivo nacional y a la familia olímpica dominicana.

El compadre, profesor Nelly Manuel Doñé, valoró a Piña del Rosario como uno de esos hombres que nacieron sólo para servir y hacer el bien.

Me sentí muy bien cuando escuché que se le haría el homenaje al amigo Andrés Piña del Rosario, quien de seguro hoy está en el cielo al lado de aquellos que han obrado bien en la tierra y han servido a su Patria.

Hasta manaña, si Dios quiere, dominicanos

Leo Corporán

Columnista y editor deportivo de El Nacional. Fundador del Club Mauricio Báez.