Teruel justa dedicatoria de la Liga Nacional Basket
La Liga Nacional de Baloncesto Banreservas (LNB), en una justa decisión dedicará el torneo 2015 al profesor Fernando Teruel.
El profesor Teruel, uno de los técnicos dominicanos de mayor capacidad, ha sido de los grandes entrenadores del baloncesto de nuestro país.
Tiene una historia de triunfos con varios equipos.
Dirigió a San Lázaro y Bameso y llevó a la la conquista de la corona a los Astros y Los Prados. Con el club Mauricio Báez fue campeón en tres ocasiones.
Educador
El profesor Teruel ha sido un consejero de atletas de primera categoría, de jóvenes y niños.
Sus orientaciones han calado y hoy muchos jugadores que han descollado en diferentes disciplinas reconocen los aportes de Fernando para ser buenos seres humanos.
Y eso tiene un gran valor.
Teruel es un estudioso del baloncesto y de otros deportes.
Técnicos
Son muchos los técnicos que hoy agradecen la enseñanza del vegano Fernando Teruel.
Fernando no ha sido egoísta. Sus conocimientos los ha esparcido por todos los lugares.
Y eso bueno.
La Vega
Los veganos tienen al profesor Teruel como uno de sus héroes.
Fernando nació en La Vega y ha contribuido mucho con el deporte de esa ciudad y otras comunidades.
LNB
Los directivos y accionistas de la Liga Nacional de Baloncesto (LNB), se prestigian al reconocer al profesor Fernando Teruel pues, como expresé en esta entrega, se actuó con justicia.
Los deportistas se sienten identificados con la decisión de la LNB.
Años
Tengo años conociendo al profesor Fernando Teruel y sé que es una persona de bien.
Ha sido un consagrado trabajador del deporte.
Ha sufrido por defender a los que no tienen nada, y ha continuado sin detenerse un segundo en su lucha en favor del deporte y de los intereses más sanos de la sociedad.
Fernando Teruel merece cientos de reconocimientos por su enorme trabajo a favor del deporte nacional.
Estoy entre los que se mostraron muy felices cuando se reveló que la LNB le dedica su campeonato 2015 al insigne profesor Fernando Teruel.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

