Como una admirable obra de amor debe definirse el gran esfuerzo que ha realizado David Ortiz al frente de la Fundación “Fondos para la Niñez” para salvar las vidas de cientos de niños y llevar la felicidad a muchos hogares dominicanos que no cuentan con los recursos económicos para enfrentar esas calamitosas situaciones.
Una vez más, el buen corazón y el carisma del toletero de Boston se pusieron de manifiesto para reunir a grandes celebridades que hicieron posible un éxito rotundo de la actividad benéfica, que pudo recaudar más de 300 mil dólares para alegría de ese gran equipo de trabajo que le acompaña en esa labor filantrópica, pero, sobre todo, para los dominicanos y dominicanas que tienen niños con problemas del corazón y no tienen más esperanzas, que tocar las puertas de la fundación de David Ortiz.
Hoy la felicidad es colectiva.
Nelva Peláez sonríe llena de satisfacción porque sabe el valor de poder recaudar fondos para una causa tan noble y justa, en momentos en que el mundo se torna tan egoísta.
Quizás lo más trascendental de este rotundo éxito es que va a estimular a otras personalidades a imitar la plausible gestión de este gran dominicano, que comienza a ser valorado, no ya como un súper atleta, sino como un filántropo, que desborda su amor por los demás con una humildad que asombra.
Son muchos los héroes que merecen ser reconocidos: las celebridades que se desplazaron desde lugares lejanos para apoyar esta gran obra humanitaria y otras.
Para la alegría de todos, David reveló que luego de su retiro del béisbol de Grandes Ligas, seguirá su ayuda para los más necesitados. ¡Qué bueno!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

