Miguel Diloné transformó el béisbol en las décadas de los 70 y 80
Miguel Diloné evolucionó el béisbol dominicano en las décadas de los 70 y 80. La Saeta Cibaeña volaba en las bases.
Recuerdo que se decía que cuando los fanáticos llegaban el play, Diloné ya se había robado la segunda base.
Miguel valía el tickek de entrada por su versatilidad y agresividad en el díficil juego de béibol.
Son muchas las cosas que me llegan a la mente de cuando vi jugar a la gacela cibaeña.
Mario Soto
En una ocasión Mario Soto nos contó a un grupo de periodistas que cuando él estaba lanzando y el partido se encontra 1-0 a favor del Escogido en la octava o novena entrada, llamaba a su receptor y le decía: “No tire a las bases. Hay dos outs. Deja que Diloné se robe la segunda y la tercera que del bateador me encargo yo”.
Melvin Soto expresaba que el catcher podía tirar mal a segunda o tercer y Diloné empatar el encuentro.
Entonces prefería que se fuera franco y llegara a tercera sin problemas.
Agua
Los fanáticos de las Aguilas y algunos directivos “caprichosos” que hasta llevaron quejas a la Liga de Béisbol porque supuestamente dirigentes del Licey “mojaban las inmediaciones de la primera base para dificultar la arrancada de la Saeta del Cibao.
Comprobé en una ocasión que era cierto que el terreno estaba mojado y con un sol radiante.
Me explicó uno de los obreros que se estaba mojando el play, pues el terreno se encontraba muy duro.
Y le pregunté: ¿Y por qué no mojan todo el terreno?
Don Fifín Ramírez, que era como se llamaba uno de los acondicionadores del play, me respondió: “Leíto, yo sólo recibo instrucciones de los jefes. Luego yo te diré las razones”.
Lo cierto era que ver a Miguel Diloné en las almohadilas era todo un acontecimiento.
Pagaban
Eran muchos los fanáticos sin importar sus simpatías con las Aguilas, Licey, Escogido y Estrellas, que iban al play y pagaban con gusto sus boletas para ver el súper astro Miguel Diloné, a quien le guardo mucho aprecio y admiración.
Símbolo
Diloné fue un símbolo del béisbol y más en la época del 70 y 80.
Los seguidores de las Aguilas Cibaeñas disfrutaban un mundo con su ídolo que jugaba una pelota encantadora y súper intensa.
Siempre quería triunfar y se mostraba agresivo y orgulloso de su equipo.
Disciplina
Algo que siempre me gustó mucho era la disciplina de Miguel, pues a pesar de los elogios de la prensa, los aplausos y los halagos de los fanáticos, siempre mantuvo una actitud humilde.
Estadísticas
No entraré en la entrega de hoy (y lo dejaré para una próxima columna) sobre importantes datos estadísticos de ese extraordinario jugador dominicano que llenó toda una época.
Con las estadísticas tendría que hacer 3 ó 4 Te Enteraste y por eso le pido paciencia a ustedes para que esperen otro día para seguir con Diloné y sus grandes hazañas.
Hasta mañana, si Dios quiere, Dominicanos.

