Eugene Richardson: “Vinicio era el más difícil de defender”
Un ganador es alguien que reconoce los talentos que Dios le ha dado, trabaja para ayudarlo a desarrollar sus habilidades y utiliza estas habilidades para lograr sus objetivos.”
“Le di todo lo que tenía al baloncesto. La pasión todavía está allí. Fue una gran aventura.”
Allen Iverson
El norteamericano Eugene Richardson consideró a Vinicio Muñoz como el jugador “más difícil de defender”.
La consideración fue externada por Richardson, quien en las décadas de los 80 y 90 reforzó por varios años al club Mauricio Báez en los torneos de basket del Distrito.
Para muchos expertos, Eugene ha sido el mejor refuerzo que ha pisado el tabloncillo del Palacio de los Deportes, “Virgilio Travieso Soto”.
Los mauricianos ganaron varios campeonatos, teniendo a Richardson como su arma principal.
La ex súper estrella del basket, dijo que Vinicio tenía tanto talento que era casi imposible defenderlo.
Recordó que Muñoz hacía de todo en la cancha, pues era un jugador muy versátil.
Richardson y Vinicio se dieron, el pasado sábado, un abrazo fraterno en el reconocimiento que le hizo la Liga de Árbitros de Baloncesto de Nueva York a Frank Prats, Inmortal del Deporte.
Montante
Sobre Ramón Castillo (Montante), manifestó que fue uno de los atletas más aguerridos y que era una “fiera” debajo de los tableros.
“Montante era un gran defensor y cumplía a carta cabal las instrucciones del dirigente Fernando Teruel”.
Reveló que “Montante” (fallecido), era muy duro en los rebotes y defendía con mucha intensidad.
Refirió que ayudó mucho a que el club Mauricio Báez ganara varios torneos.
Boyón Domínguez
En relación a José -Boyón- Domínguez, Inmortal del Deporte, Richardson refirió que en el tabloncillo era una computadora humana.
“Boyón siempre sabía donde yo estaba colocado, al igual que el resto de los jugadores”, indicó.
Manifestó que Domínguez era un atleta muy inteligente y tenía una intuición natural para escuchar los mandatos de su técnico.
Manifestó que Teruel, dirigente de los mauricanos, logró con mucha sabiduría que los jugadores del Mauricio se hicieran temer de sus contrarios.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

