Opinión Articulistas

Te vomitaré de mi boca

Te vomitaré de mi boca

Durante la actual administración del presidente Trump, República Dominicana, al igual que otros países, se enfrenta a la disyuntiva de alinearse o desafiar sus políticas. Tras la participación dominicana en una reunión de países progresistas en España, la embajadora de Estados Unidos criticó nuestra asistencia, llamándonos “tibios” y advirtiendo que pronunciarse contra la desinformación equivale a abogar por la censura.

El gobierno dominicano, aunque no es moderno ni revolucionario, ha intentado mantener una política exterior de neutralidad. Esto se ejemplificó con la participación del ministro de Justicia, (no el canciller), en la Cumbre Progresista de España, donde actuó en un rol meramente técnico y sin suscribir la declaración final.

Estados Unidos actualmente está liderado por un hombre delirante, cuyos vínculos con la verdad son escasos. Trump llegó al poder a base de mentiras, ganándose el voto de poco más de la mitad de los votantes estadounidenses. Un alarmante 90 % de sus afirmaciones, difundidas en su plataforma privada, son falsas

En los últimos ocho meses, cerca de 5,000 dominicanos han sido deportados de EE.UU., y más de 40 millones de dólares han sido cobrados a nuestras empresas a través de ilegales aranceles. El presidente se ha vanagloriado de despreciar a los líderes latinoamericanos, llamándolos «lame…» que le suplican para ser exonerados de sus políticas proteccionistas. Afortunadamente a esa administración le quedan pocos días de total independencia; se prevé que, tras las elecciones de noviembre, los demócratas recuperen el control de las cámaras.

Leah Francis Campos, la embajadora, no es diplomática de carrera, sino exagente de la CIA, que, desde su llegada, ha manifestado que su principal objetivo es frenar el acercamiento del gobierno dominicano a su rival, China. Además, ha alimentado temores xenófobos al señalar la migración haitiana como un peligro para la soberanía dominicana.

En términos de inversión extranjera en esta última década, Estados Unidos sigue liderando con 26%, seguida de Canadá, España, México, Países Bajos, Reino Unido y Brasil, quienes juntas aportan más capital, y son países que actualmente están en desacuerdo con Trump.

Este mes de abril, recordamos a Caamaño y a Duarte cuando algunos clamaban por una anexión, considerando que era geopolíticamente conveniente, este siempre abogó por la «pura y simple» y es que la dignidad de un país se mantiene cuando sus líderes actúan con integridad y honor en el escenario mundial. No a la injerencia de procónsules y sus declaraciones apocalípticas.