Los gigantes del internet, Google, Twitter, Facebook Apple y Amazon, fueron desarrollados en Estados Unidos por el sector privado, pero en China y Rusia no han permitido que eso ocurra al margen del control político.
Tanto China como Rusia tienen escudos digitales para la ciberseguridad, al tiempo que han desarrollado políticas para influir en otros países, lo que explica que los rusos desparramaron cervezas cuando Donald Trump ganó las primeras elecciones.
China tiene su propia versión de Google, que se llama Baidu, que en estos días se convirtió en noticia al anunciar una alianza estratégica con la automovilísticas Zhejiang Geely Holding Group para fabricar vehículos eléctricos inteligentes
Si usted pone la Plaza Tiananmen en Google, le saldrán los tanques de guerra cuando aplastaron las revueltas de los jóvenes chinos, pero si hace lo mismo en Baidu, le aparecerán turistas.
Un amigo nuestro, Carlos Brito, invitó el año pasado un joven chino para que le diera a su compañía un entrenamiento de manejo y reparación de drones, y el celular del chino no figuraba Instagram, el cual desconocía, sino la versión china Tiktok
Tiktok le está pisando los talones a Facebook en número de seguidores y sus objetivos es tan claros, que el ahora ya gigante chino del Internet instaló su oficina frente a la de Facebook para conquistarlos los talentos.
En su lucha contra China, en medio del proceso electoral pasado, Donald Trump propuso el cierre de Tiktok sin tener en cuenta que la juventud estadounidense estaba atrapada en esa aplicación.
El resultado fue que la mayoría de los estadounidenses, aunque todavía no tenían edad para votar, formaron movimientos de apoyo a Joe Biden y los influencers de TikTok, los Tiktokers, la emprendieron contra Donald Trump.
Por: Rafael Grullón
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