En respuesta a la petición de apoyo del pensador Bernard-Henry Levy para la iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani, Carla Bruni, esposa del presidente francés, se ha unido a la campaña para pedir clemencia para la iraní condenada a ser lapidada. De acuerdo con la Sharia, el artículo 82 del Código Penal iraní establece la muerte por lapidación por la comisión de relaciones ilegales y de acuerdo a su abogado ha admitido su culpabilidad bajo tortura. El abogado Muhammad Mostafaei ha abandonado Irán, ha pedido asilo en Noruega y tiene una orden de busca y de captura.
En los medios de comunicación del Irán Carla Bruni es una puta y su estilo de vida la hace merecer el mismo destino que el de la iraní de morir a pedradas. (Dirían los dominicanos a pedrá limpia). También son putas todas las mujeres que se han unido en la campaña de apoyo a la iraní.
En medio del caso de Sakineh, el Tribunal Supremo de Irán ha condenado a otras dos mujeres a la lapidación por adulterio y a cuatro jóvenes por homosexualidad, también castigado con la pena de muerte por el Código Penal iraní.
En Turquía, en el Mundial de Baloncesto, las bailarinas de la Federación (FIBA) se han visto obligadas a cambiar su vestimenta por pantalones largos y camisetas holgadas. Sencillo: la mujer no debe exhibir su piel. ¿Y no se supone que Turquía es un estado laico? ¿Dónde están los movimientos feministas y de homosexuales del mundo mundial? ¿Dónde están los franceses?
Mientras tanto, Muamar al Gadafi, el eterno presidente de Libia, llega a Italia, en visita oficial y además de subrayar que las mujeres en Libia son más respetadas que en el Occidente y en Estados Unidos afirma que el Islam debería ser la religión de toda Europa. Gadafi le ha pedido a la Unión Europea 5,000 millones de euros al año para combatir la inmigración ilegal proveniente de África y evitar una Europa negra.
En 1974 en Naciones Unidas, el presidente de ese entonces de Argelia, Huari Bumedian, anunció solemnemente: Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria. Con la ayuda de Alá, ese día, al fin ha llegado: es hoy.
¿Tolerancia? ¿De quién?

