Toque de atención
Los casos del segundo teniente de la Policía muerto el domingo en la noche de un balazo en Las Caobas y del empleado privado y hermano de un periodista en Boca Chica resuenan la alarma sobre la criminalidad y la inseguridad que acosan a la población.
Miguel Terrero Peña viajaba en una motocicleta por la Prolongación 27 de Febrero, acompañado de su esposa y una hermana de esta cuando fue atacado por desconocidos que solo lo despojaron de su arma de fuego.
En tanto que Teodoro Guzmán Beato, de 45 años, compartía con amigos y familiares en la residencia de su madre, en el sector La Ceiba, cuando fue atacado a tiros por individuos que se desplazaban en una moto. Cualesquiera fueran las reales causas, se trata de sucesos que dejan atónita a la población, pero que llaman la atención sobre la inseguridad que campea en el territorio. La propensión a la violencia, que se manifiesta por cualquier nimiedad, es otro elemento también a la orden del día.
El caso del teniente Terrero Peña no es un hecho aislado, sino un eslabón de una cadena de sucesos que invitan a pensar fríamente, sin que nadie se llame a engaño, en políticas eficaces para garantizar la seguridad ciudadana y preservar el orden público.

