Touched tiene la fuerza para remover los más íntimos resortes sensibles sin caer en la cursilería telenovelesca.
Cine honesto realizado con los recursos necesarios, apelando a un poderoso mensaje humano de cuando la frustración y la falta de rumbos de una madre se descargan con violencia contra una hija en silla de ruedas. La película duele y exalta valores, todo al mismo tiempo. Contradicción que estremece y trasciende.
Bien actuada, cuidada en sus aspectos técnicos, la cinta despejó las dudas de quienes fruncieron el ceño cuando se dijo que se abriría el III Festival con una película del hijo de Charitin.
Desgarradora y admirable, Touched tiene una fotografía cuidada el extremo, una dirección artística y unas actuaciones tan nobles como insuperables y un poderoso y ejemplar mensaje humano.
Actoralmente, Touched permite la entrega de interpretaciones a partir de un elenco con consistencia y la calidad expresiva especialmente en los roles de la madre, la hija paralítica y Shalim como amante de la primera.
El drama familiar se lleva a pantalla a partir de hechos reales, se erigió como una producción digna, bien realizada en sus aspectos técnicos y artísticos.
Nos arrebata la actuación secundaria de Aloma Wright (Miss Esther) como la madrina oportuna en una situación familiar de crisis. Maternal, rememorativa y eficaz, Aloma es el tipo de actriz que hace inolvidable una película.
Shalim
Hijo de dos grandes figuras del espectáculo, el cantante y actor está decidido a ofrecer su talento
