PARIS, (AFP).- Capitales del mundo entero celebran hoy las tradicionales manifestaciones del Día de los Trabajadores con el telón de fondo de una crisis económica que dejó ya a millones de personas sin empleo, aunque el temor a la gripe porcina obligó a suspender los actos en México.
Una de las primeras protestas en Europa, que atraviesa su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar la noche del viernes en Berlín, donde unas 50 personas fueron detenidas tras los enfrentamientos que son tradicionales para esta fecha entre grupos de ultraizquierda llamados «autónomos» y la policía.
Más tarde, decenas de miles de personas se concentraron en diversos puntos de Alemania para protestar, en calma, contra los despidos masivos en la primera economía de Europa, donde el gobierno prevé para este año una recesión del 6%.
«Se necesita un orden económico cuyo objetivo sea el bienestar de la gente y no para que los ricos se hagan más ricos», sostuvo Detlef Wetzel, presidente del poderosos sindicato metalúrgico alemán.
En Francia, decenas de miles de trabajadores respondieron a la convocatoria conjunta lanzada por primera vez por las ocho principales centrales sindicales del país para rechazar la política económica del presidente conservador Nicolas Sarkozy y sus medidas ante la crisis.
Como señal de la tensión social creciente en Francia, se registraron en los últimos meses varios casos de ejecutivos retenidos por trabajadores de empresas que habían anunciado su cierre. En Viena, unas 100.000 personas onvocadas por el Partido Socialdemócrata austríaco (SPOe) reclamaron «equidad fiscal».
En Italia, los dirigentes de los principales sindicatos, CGIL, CISL y UIL, se reunieron en L’Aquila (centro) para expresar la solidaridad de los trabajadores con las víctimas del terremoto que el 6 de abril dejó 295 muertos en esa región.
En Estambul, al otro extremo de Europa, se produjeron choques entre varios cientos de manifestantes y la policía antidisturbios turca, mientras miles de trabajadores convocados por sindicatos y partidos de izquierda se concentraban en el centro de la ciudad.
El 1º de mayo volvió a ser feriado en Turquía después de 30 años.
En Moscú, unos 2.000 simpatizantes del Partido Comunista se concentraron frente a la estatua de Karl Marx con retratos de Lenin y banderas rojas, y grupos de ultraderecha chocaron con la policía en San Petersburgo, con un saldo de un centener de detenidos.
En la capital rusa, los oradores centraron sus intervenciones en la crisis económica mundial y abogaron por la reinstauración del régimen comunista, que cayó en 1991 con la disolución de la Unión Soviética.
En Cuba, uno de los últimos países que quedan en el mundo, los sindicatos esperan que medio millón de personas se concentren en la emblemática Plaza de la Revolución en La Habana y cientos de miles en el resto de la isla, sin dejarse amedrentar por la amenaza de gripe porcina.

