GUANGZHOU. China AP. Xiong Xuhua se graduó en idioma inglés y disfrutaba su trabajo en una oficina en la industria de exportaciones de China, pero ahora ella está desempleada y recibe entrenamiento como sirvienta, algo que le avergenza tanto que no se la ha dicho a su esposo.
Luciendo un delantal azul floreado, Xiong se pasó un día reciente en una escuela para trabajadoras domésticas practicando cómo usar un enjugador para limpiar una ventana sin dejar marcas en el cristal.
«No le he dicho a nadie en mi familia, ni siquiera a mi esposo, que voy a hacer este tipo de trabajo», dice la diminuta mujer de 24 años en una voz queda mientras mira al suelo con un rostro inexpresivo.
La golpeada economía china ha descarrilado las carreras de miles de graduados universitarios que estudiaron computación, administración y otras especialidades en demanda durante el auge. Ahora, muchas mujeres profesionales tratan de conseguir empleos como niñeras y sirvientas, trabajos que nunca imaginaron que harían.
Es un cambio discordante para una elite educada en una sociedad en la que los estudiantes universitarios son llamados «Hijos Orgullosos del Cielo». Los padres advierten a sus hijas que van a terminar como niñeras y sirvientas si no estudian.

