La frecuencia con que ocurren tragedias de tránsito, como el choque entre un autobús de pasajeros y un camión que ayer dejó 13 muertos y 18 heridos, hace tiempo que constituyen un toque de atención. Entre las causas principales de las colisiones y vuelcos casi siempre se citan fallas mecánicas de los vehículos, malas condiciones de las carreteras o imprudencias.
Como causa de la tragedia ocurrida en la autopista Juan Pablo II (Santo Domingo-Rincón de Molinillo) se ha hablado de que el conductor del camión perdió el control.
El autobús, en que viajaban 29 personas, se trasladaba a Las Terrenas, Samaná, mientras que el camión se dirigía a Santo Domingo.
Por las condiciones en que quedaron ambos vehículos se presume que los conductores iban a alta velocidad. Las autoridades tienen que realizar una investigación y adoptar sin la mayor dilación las medidas que sean necesarias para prevenir las frecuentes tragedias de tránsito que generan tanta conmoción en la población.

