Que un legislador o legisladora vote por tres y no sea deshonrosamente expulsado, es muy fuerte, como dice el bródel. Pero veamos lo de Leonel, que es mucho peor:
-Abandonó su compromiso en favor de la Constituyente. Primera trampa
-Desconoció el resultado de la consulta popular. Segunda trampa.
-Alteró las propuestas elaboradas por los juristas designados por él y presentó una nueva Constitución. Tercera trampa.
-Violentó la legalidad asignándole a la Asamblea Nacional funciones no dadas por la Constitución vigente, puesto que su propuesta solo podía ser considerada por una asamblea electa para ese único propósito. Cuarta trampa.
-Abrió así paso a un proceso inconstitucional e ilegitimo -controlable por él y sus eventuales aliados empresariales y políticos- mediante conciliábulos a espalda de todo el mundo. Quinta trampa, llena de trampas y tramposos.
Me refiero a aliados de igual calaña, dada la esencia pandillera de las estructuras superiores del PLD, PRD Y PRSC, y dada la metamorfosis sufrida en los grupos empresariales hegemónicos a lo largo de la corruptela imperante y del impacto de cinco lustros de neoliberalización del capitalismo.
Presentar las reformas al actual Congreso -agregada esa manipulación externa- equivalía a prostituir en mayor dimensión lo propuesto. Y así aconteció.
Porque no es secreto que la composición de las cámaras legislativas resulta absolutamente funcional al clientelismo, al neocaudillismo post-moderno (representado por Leonel y Miguel), a la corrupción, a la comercialización de la política, al neoliberalismo privatizador y a la voracidad de la clase dominante del país.
El soborno del lumpen-empresariado y de la oligarquía abusadora, el pacto entre las dos cúpulas políticas a través de los dos dueños las mismas, el chantaje de la alta jerarquía católica, el impacto de la degradación ética-moral y neoliberalizaciòn de la partidocracia, se mezclaron para producir algo peor que la Constitución balaguerista e incluso peor que los deseos de cada uno de los/as protagonistas y beneficiarios de esa contra-reforma: un verdadero engendro jurídico-político que despojó al pueblo de una gran parte de sus derechos colectivos y ciudadanos.
No hay de otra -repito- que desconocer y desobedecer esta nefasta imposición. Esa no es nuestra Constitución.Es la de los saqueadores y mafiosos.
