Nueva York, (EFE).- Menos películas pero una mayor dosis de humor es la fórmula por la que apuesta el Festival de Cine de Tribeca para hacer frente a la crisis económica en una nueva edición que abrirá el próximo 22 de abril la última comedia de Woody Allen.
«La situación económica ha afectado al festival y una de las consecuencias es que este año presentamos menos películas», reconoció hoy en declaraciones a Efe el actor estadounidense Robert De Niro, fundador de un certamen que ha visto cómo su cartel pasaba de presentar 120 filmes en 2008 a tan sólo 86 en esta edición.
De Niro se mostró convencido, sin embargo, de que las películas llegadas de 33 países que se presentarán en Nueva York hasta el 3 de mayo llenarán el festival de calidad y destacó la presencia de más comedias, como la nueva película de Woody Allen, «Whatever works», que abrirá el certamen.
«Estoy muy contento de que Woody Allen abra el festival. Estoy entusiasmado porque su película esté aquí. Es maravilloso tenerlo en Tribeca, porque él es el cineasta neoyorquino por excelencia», dijo el conocido actor de «El Padrino II» (1974) y «Toro salvaje» (1980), entre otros muchos títulos.
La productora Jane Rosenthal, cofundadora de la muestra cinematográfica, declaró a Efe que el festival había apostado por abrir con la comedia de Allen y cerrar con otro título de humor, «My life in ruins», de Donald Petrie, «para lograr que la gente vuelva a reír en momentos como los que vivimos».
«Apostamos por el humor para que la comunidad neoyorquina recobre un poco de esperanza e inspiración en esta época llena de incertidumbre que ha provocado la crisis económica», explicó Rosenthal, quien no quiso desvelar mucho acerca de «Whatever works».
La productora se mostró convencida de que «la nueva obra de Woody va a gustar mucho al público, porque es muy de su estilo, porque Larry David, Evan Rachel Word y Patricia Clarkson están estupendos y porque les va a arrancar más de una carcajada».

