WASHINGTON . AP. Atentos al crucial testimonio de su nominado a la Corte Suprema, el presidente Donald Trump y sus aliados fueron cimbrados por la emotiva presentación de Christine Blasey Ford en el Capitolio, pero también se sintieron animados por la defensa que presentó el juez Brett Kavanaugh a las acusaciones de la mujer de abuso sexual.
Trump difícilmente se perdió un solo instante de la audiencia el jueves y recurrió a grabadoras digitales de video para seguirla desde su oficina privada en el avión presidencial mientras viajaba de Nueva York a Washington.
Siguió atento a ella en la Casa Blanca, donde la voz de Ford rebotaba en las paredes del recinto. Momentos después de que concluyó la audiencia, Trump tuiteó su aprobación a la interpelación de Kavanaugh, y exhortó al Senado a votar pronto. «Su testimonio fue poderoso, honesto y contundente», dijo Trump.
«La estrategia de los demócratas de búsqueda y destrucción es escandalosa, y este proceso ha sido una completa farsa y un intento de retrasar, obstruir y oponerse íEl Senado debe votar!», aseguró.
El emotivo relato de Ford acerca de que Kavanaugh la agredió sexualmente cuando estaba en secundaria hizo que Trump expresara solidaridad con Kavanaugh y su familia por tener que escuchar el testimonio, de acuerdo con dos republicanos cercanos a la Casa Blanca que no estaban autorizados a hablar públicamente sobre conversaciones privadas. Agregaron que Trump expresó algo de frustración por el proceso —y por el trabajo de los colaboradores— que llevó a Kavanaugh a este punto.

