El presidente Danilo Medina dispuso el retiro o la cancelación por mala conducta de 68 oficiales, clases y alistados de la Policía, además de aprobar recomendaciones del Consejo Superior Policial, de sancionar con diez días de arresto a dos generales y amonestación verbal a un tercero. Otros tres oficiales solicitaron su retiro voluntario.
Tal parece que la actual Jefatura de la Policía está dispuesta a echar el pleito en procura de sanear en lo posible las filas de la institución y sancionar cualquier tipo de negligencia o inobservancia en que incurran sus miembros sin importar si poseen el rango de general.
Trece de los cancelados están implicados en el allanamiento irregular realizado por un contingente policial en un residencial de Puerto Plata, donde se dice que cargaron con más de 30 millones de pesos y objetos de valor. Todos los policías deberían asumir esta dura experiencia como suya propia, porque no es posible que delincuentes persigan a delincuentes ni que oficiales superiores o subalternos incurran en negligencia o inobservancia.
