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El 11 de noviembre del 2002 envié una carta de cinco páginas al entonces presidente Hipólito Mejía, advirtiendo el daño que representaba la venta de la mina de oro de Pueblo Viejo [copia disponible a quien le interese].
Desafortunado vaticinio. Con esto de los contratos con la Placer Dome hay que estar como una guinea tuerta, para utilizar un término peculiar en usted, indico a Mejía en esta carta, en la que relato una serie de casos en los que ha estado involucrada, con la catastrófica secuela de daños al medio ambiente, a la producción agropecuaria y miles de seres humanos en todo el mundo. Canadá esta empezando a tener una mala reputación en el Tercer Mundo por su destrucción ambiental, ha denunciado Patricia Adams, ambientalista canadiense que preside Probe, entidad acreditada en todo el mundo, con sede en Toronto.
Los antecedentes de esa empresa y los frecuentes casos de accidentes ocurridos en minas de oro a cielo abierto no favorecían, precisamente, un precipitado acuerdo con la firma canadiense.
Nos referimos, desde luego, a estudios preliminares ya aprobados por el Estado dominicano y el anuncio hecho en Ottawa sobre la posible extracción de mármol en Republica Dominicana por parte de la referida empresa.
La Placer Dome resultó peor de lo previsto. Se limitó a ser un corredor, presto a especular con el valiosas propiedad consignada, a cambio de nada.
Este especulador revendió los derechos adquiridos a la Barry Gold, sin invertir un solo centavo. Barrick Gold Corporation es la minera multinacional dedicada a la extracción de oro más grande del mundo, con sede en la ciudad canadiense de Toronto.
