Ya estamos en el 2010, un año cargado de retos y en el cual los seres humanos deben poner todo su empeño para mejorar las situaciones difíciles que se les presenten en puntos tan vitales como la economía, la salud, la educación y las relaciones interpersonales.
Es bueno tener claro que el pensar que todo es color de rosa no significa que va a ser así, hay que luchar duro, perseverar, reflexionar sobre lo que conviene o no conviene, pero sobre todo, el no derrumbarse cuando todo sale mal.
Las metas solo son puntos de referencias para definir un camino en el futuro, algunas se logran solas, en cambio otras, en equipo.
Pero cuando se trata de la familia o de esa gran empresa que es la sociedad, es responsabilidad de todos luchar por su bienestar con miras a tener un país más sano, equitativo y donde se respete el derecho de sus habitantes. En el caso específico de la sociedad nuestra (República Dominicana) hay que reconocer que es un Estado en proceso de desarrollo, que con el paso de los años sufre efectos de la trans-culturación y que tiene deficiencias en toda su estructura principalmente en la educacional, punto esencial para que los pueblos logren un total crecimiento.
Hay muchos obstáculos que vencer, muchas inseguridades en la vida cotidiana, inflación en los productos de primera necesidad, en fin, cosas que en definitiva desaniman a sus ciudadanos, pero hay que luchar para contrarrestar esto y la mejor manera es trabajar unidos por un país más humano, más capacitado, con un proyecto claro de nación y donde podamos decir Me siento orgulloso de ser Dominicano.
No es iluso pensar en conseguir un modelo de país, sino una posible realidad. Se puede con el aporte de todas las manos unidas para velar y valorar todo lo que ofrece esta isla y pensando que cada día se puede hacer algo nuevo, mejor y que invite a los demás a imitar el buen ejemplo.
Empieza hoy a dar el primer paso y verás como dentro de poco tendrás una mejor nación.

