WASHINGTON, 13 Jul 2012 (AFP) – Autoridades de la Universidad Estatal de Pensilvania (este), cuyo equipo de fútbol americano se vio sacudido por un escándalo de pedofilia, fueron acusados el jueves de haber encubierto esos delitos y de haber mostrado un «total desprecio» hacia las víctimas.
Un informe interno, publicado el jueves y resultado de una investigación de ocho meses llevada a cabo por el ex director del FBI Louis Freeh, menciona a «las personas más poderosas» de la universidad de Pensilvania, incluidos su presidente y el legendario entrenador de fútbol americano Joe Paterno, quien murió en enero de cáncer.
Su asistente, Jerry Sandusky, de 68 años, acusado de agresiones sexuales a al menos diez adolescentes cuyas edades estaban en torno a los 15 años, incluyendo a su hijo adoptivo, entre 1994 y 2008, fue declarado culpable el 22 de junio y condenado a 156 años de prisión.
El caso conmocionó a Estados Unidos y empañó la imagen de la institución educativa. El informe acusa a altos funcionarios de la universidad de encubrir estos crímenes.
«Ellos no mostraron empatía alguna hacia las víctimas de Sandusky, sin ni siquiera preguntar jamás por su seguridad o su bienestar», apunta el informe, señalando que la universidad parecía más preocupada por «la mala publicidad» causada por el caso que por ayudar a las jóvenes víctimas.
«Durante 14 años, los hombres más poderosos de la Universidad Estatal de Pensilvania evitaron tomar cualquier medida para proteger a los niños víctimas de Sandusky», insistió el ex director del FBI en una rueda de prensa.
La universidad se comprometió a «examinar atentamente» el informe «antes de hacer cualquier anuncio o recomendación».
El ex entrenador Sandusky llevó a cabo un programa dirigido a jóvenes desfavorecidos, a través del cual eligió a sus víctimas, algunas de las cuales relataron en detalle los abusos o violaciones que sufrieron, a veces en la ducha, por parte de quien era para muchos de ellos un sustituto de la figura paterna.

