El movimiento sindical dominicano consideró que la revisión de la tarifa salarial en el año 2017 por parte del sector privado que aumentó de manera fraccionada el salario en un 20% no impidió que la canasta familiar siga fuera del alcance de los ingresos salariales de la mayoría de los trabajadores.
En lo que se refiere al sector público, las organizaciones sindicales estimaron que lamentablemente solo los sectores con organizaciones sindicales fuertes, entiéndase maestros, médicos y enfermeras pudieron lograr que se les tomara en cuenta, así como los altos funcionarios, que tiene acceso a salarios de lujos, mientras el resto de la empleomanía, pensionados y jubilados, fueron excluidos de toda posibilidad de aumentar sus ingresos.
Los planteamientos fueron externados en forma conjunta por las Confederaciones Autónoma Sindical Clasista (CASC), la Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD) y Nacional de la Unidad Sin dical (CNUS).
Las entidades sindicales indicaron que la política fiscal del gobierno siguió cargando sobre los hombros de los trabajadores y el pueblo los impuestos directos al consumo, muchos productos de la canasta diaria le aplican el 18% del ITBIS a otros el 12%, mientras que se evita por todos los medios la posibilidad de una reforma fiscal progresiva que grave las grandes fortunas y las ganancias de los grupos empresariales que son los beneficiarios de la bonanza económica que tanto se pregona.
Por otro lado, en los últimos dos años (2016 y 2017), la Dirección General de Impuestos Internos (DGI) ha obviado realizar el ajuste por inflación correspondiente a la exención salarial de Impuestos sobre la Renta que se había venido aplicando anualmente, esto en violación a la Ley 488-08.
Denunciaron además que dos millones 568 mil 932 trabajadores, que representan, el 58.6% de la fuerza laboral informal, quedan fuera del Sistema de Protección de la Seguridad Social, de las leyes laborales y que además afecta al Estado que deja de percibir millones por concepto de tributación.

