La Procuraduría General de la República debió homologar ante un juez el acuerdo con Enmanuel Herrera Batista (El Alfa), que dispuso que el artista urbano barra en la Plaza de la Bandera, durante 15 días, de 8:00 a 10:00 de la mañana consideraron este viernes varios abogados consultados al respecto, mientras que otros consideran que no era necesario presentar el pacto ante un juez. Los doctores Jorge Lora Castillo, Ramón Núñez y Enmanuel Pimentel Reyes (Hatueycito) dijeron por separado que el Ministerio Público no puede ser juez y parte en un proceso y que el Código Procesal Penal es bastante claro cuando se llega a un acuerdo.
Mientras que Francisco Taveras consideró que no era necesario llevar el acuerdo ante un juez. Se trató de obtener la versión de la Procuraduría General de la República y al cierre de esta edición no se había dado la respuesta que se intentó a través de la Dirección de Comunicaciones.
Lora Castillo dijo que El Alfa no esta condenado a nada y que lo que se ha hecho es el criterio de oportunidad que debe ser homologado por un juez. “El Ministerio Público no es juez, el procurador Francisco Domínguez se cree que es el conejo Bugs Bunny, que juega todas las bases”.
Para el doctor Taveras, no es necesario que el Ministerio Público homologue el acuerdo porque legalmente está facultado para hacer acuerdos con las partes.
Dijo que el propósito radica en que la persona haya reconocido el error que ha cometido y compensar aunque sea mínimamente a la sociedad o la victima por lo que no requiere del consejo jurisdiccional para el cumplimiento de lo conciliados.
Explicó que como el caso no se judicializó no requiere aprobación u homologación del tribunal, es una conciliación entre el Ministerio Público y la parte.
Indicó que como tampoco se presentó medida de coerción ni acusación por eso no requiere la aprobación del tribunal.
El licenciado Pimentel Reyes (Hatueycito), consideró que se debió hacer la homologación. “Es lo que establece la propia ley, el procurador no puede darle carácter de una sentencia a un acuerdo”. “Debe llegar al acuerdo, luego homologarlo ante un tribunal y ejecutarlo”, añadió.
Independientemente de que estuvo bien o no la decisión del procurador, el mensaje que manda la Procuraduría es una amonestación moral.
“Eso lo hace la falta de educación y formación en el hogar que tienen la mayoría de los artistas urbano”, dijo.
El doctor Núñez coincidió con que el acuerdo debió ir ante un juez.
“Es una figura que no existe, es una medida alternativa, no juzgo la conveniencia de ese tipo de salida, la figura más cercana es la suspensión del procedimiento que corresponde a un juez autorizarla”, dijo.

