Opinión

Vinchismo en acción

Vinchismo en acción

El diputado Pelegrín Castillo ha estado en los últimos tiempos al frente de la minoritaria Fuerza Nacional Progresista, pero fue su padre, el doctor Marino Vinicio Castillo (Vincho), el fundador de esa entidad y quien concretizara alianza con el Partido de la Liberación Dominicana en los primeros años de la década de 1990.

Ha sido una alianza duradera y exitosa. Con los votos del PLD Pelegrín Castillo y otros han resultado electos varias veces, pero también es de admitir que esa familia ha volcado muchos votos conservadores a favor del partido morado.

Esa alianza, sin embargo, se expone al rompimiento, si partimos de la supuesta inconformidad exhibida por la FNP en la Asamblea Revisora, en torno a los temas del aborto y la nacionalidad, pese a que el PLD, como organización, muestra una actitud complaciente con los sectores conservadores, contrariando inclusive la ciencia y la Carta Universal de los Derechos Humanos.

Es infeliz, pues, el pretexto que levanta la familia Castillo para amenazar con una eventual separación. Ni es la primera vez que lo hace. Durante el juicio del caso Baninter hubo amagos y, finalmente, el gobierno  satisfizo demandas.

Ese antecedente motiva a una lectura de la  conducta política de los Castillo. ¿Qué  buscan? ¿La senaduría del Distrito Nacional? Podría ser una posición anhelada por Pelegrín Castillo, en una plaza ganable, pero esa posible aspiración le crea un dilema al PLD, por tratarse de un cargo que ocupa su actual secretario general y presidente del Senado, Reynaldo Pared Pérez.

Pero se trata de una simple especulación. Posiblemente, las razones de la FNP sean otras. El descalabro del Partido Reformista, el giro hacia la izquierda del doctor Leonel Fernández (poniéndose en la dirección de las brisas que soplan en el continente) y su ausencia en la  contienda electoral del 2012, son acontecimientos que conllevan una recomposición del escenario político y, en ese contexto, no se puede descartar que la FNP pretenda convertirse en la opción electoral de la derecha dominicana.

La derecha dominicana venía ofreciendo su apoyo a Leonel Fernández desde 1996, pero un apoyo prestado, porque no se trata de un hombre, necesariamente, de pensamiento conservador. El doctor Fernández, simplemente, es un político que actúa conforme a las circunstancias y ha sabido manejarse en una coalición de fuerzas en la que convergen diferentes pensamientos.

No es el caso de Pelegrín Castillo, quien ha sido coherente defensor de sus ideas conservadoras. Es un auténtico hombre de derecha, pero además, se le atribuye ser caballeroso, legislador productivo y de transparencia moral.

Pelegrín Castillo goza de cierto prestigio, aunque parcialmente favorecido por la sombrilla de su padre, un verdadero artista de la palabra hablada, tribuno que dramatiza hábil y elegantemente sobre tesis cuyos argumentos (¡eso sí!) ameritan exponerse a la confirmación

Establecer la estrategia de la FNP es difícil, pero se define con el paso del tiempo. Por lo pronto, se observa  que el “vinchismo” está en acción. 

El Nacional

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