Guerra de tasas de Interés
El presidente de la Cooperativa La Altagracia Inc. analizo, en su mensaje mensual, la guerra de tasas de interés.
Adicionalmente el licenciado Rafael Narciso Vargas, adicionalmente saludo la celebración de la VIII Convención Financiera del Cooperativismo Dominicano y V del Cooperativismo Internacional, que se ha montado en un hotel de Uvero Alto, Punta cana, indicando que se trata de un encuentro clave del cual se obtendrán importantes experiencias de buenas prácticas y se fijaran nuevas metas financieras que ponga al sector de la economía social en condiciones de servir a sus socios con la misma o mayor competitividad que el sector privado.
Vargas emitió el siguiente mensaje mensual al sector:
“Cada cierto ciclo de la vida económica del país, las Autoridades Monetarias y Financieras aplican políticas monetarias para contener el alza de la prima del dólar en relación al peso dominicano o para el estímulo del comercio, la producción o el consumo de bienes y servicios.
La liberación del dinero que mantienen como encaje legal en el Banco Central las instituciones de intermediación financiera que son reguladas por la Ley 183-02 ( Ley Monetaria y Financiera del país) es una medida que tiene como propósito inundar de liquidez el mercado nacional y con ello inducir la demanda de créditos para activar la constreñida situación económica vigente.
A consecuencia de que la economía real está desacelerada, la liberación de más de 29 mil millones de pesos del encaje legal se manifiesta en la reestructuración de préstamos de los grandes deudores del sistema financiero para reducir las tasas de interés de deudas anteriores, tener menores gastos financieros y aumentar su rentabilidad empresarial o personal.
Una porción relativamente importante del dinero del encaje liberado se destina a ofrecer créditos con tasas de interés hasta de un 9% anual para la adquisición de productos específicos del portafolio que ofrecen, incluso con tasas fijas que llegan a los 72 meses. Esto genera una reducción de las tasas pasivas que pagan por las captaciones en los distintos instrumentos y a la vez los inversionistas ven disminuir sus ingresos por el depósito de su dinero, lo que estimula que busquen otros nichos de inversión donde rentabilizar su superávit de liquidez.
Otro efecto, fríamente calculado por las Autoridades Monetarias, es propiciar una guerra de tasas activas bajas bajo el supuesto de que la competencia de tasas favorecería al consumidor de los servicios crediticios y financieros. La guerra de tasas de interés hace que los grandes grupos financieros ofrezcan a la clase media y media baja, opciones de productos con tasas mucho menores de los que las cooperativas pueden disponer por la estructura del costo de las tasas por productos.
Observamos algunos socios de cooperativas que atraídos por la guerra de bajas tasas de intereses, pierden la perspectiva de realizar sus negocios en forma sostenible con las empresas de las que son propietarios y clientes a la vez; pero además, las que le retribuyen mediante la distribución del excedente anual una proporción de los intereses pagados sobre los préstamos.

