Las vitaminas son nutrientes que junto a otros grupos nutricionales actúan como catalizadores de los procesos fisiológicos y en conjunto son consideradas esenciales para la actividad física y la salud humana.
A pesar de formar parte de los nutrientes, a diferencia de los carbohidratos, proteínas y grasas, no producen energía sino que la liberan al actuar como biocatalizadores de las reacciones bioquímicas en el organismo.
Los científicos llegaron a la conclusión de que la carencia de vitaminas en el organismo es causa de múltiples enfermedades que podrían provocar hasta la muerte.
A principios del siglo XX las vitaminas fueron identificadas por el bioquímico inglés Frederick Hopkins, como factores asociados de la alimentación.
Pero a pesar de ser necesarias para el buen estado físico y la salud humana, el consumo excesivo de vitaminas es perjudicial, porque puede provocar intoxicación, desencadenar enfermedades y hasta desembocar en la muerte.
Por eso los científicos han establecido los niveles diarios de consumo que requiere el organismo, según la edad, el sexo o grupo de riesgo a que pertenezca el individuo. En el caso de las mujeres depende de su estado de embarazo y lactancia.
Para prevenir la carencia de éstas y las enfermedades que se derivan, los médicos aconsejan llevar una dieta balanceada, rica en nutrientes, por considerar que una persona con una alimentación normal o completa no presentaría carencias ni exceso de vitaminas. Por lo tanto, estaría siempre saludable.
Las esenciales no son elaboradas por el organismo, por lo que se obtienen mediante el consumo de alimentos naturales (carnes, huevos, pescados, leche, frutas, cereales, legumbres y vegetales).
Como los alimentos no aportan de manera rápida las vitaminas requeridas en momentos determinados, se recomienda el consumo de suplementos vitamínicos naturales, cuya demanda hace cultura en segmentos de la población, aunque todavía hay mucha aprensión entre médicos y desconocimiento en la sociedad.
A la deficiencia de vitaminas los científicos la llaman avitaminosis y al exceso de ellas hiperavitaminosis.
Clasificación
Los grupos vitamínicos se han clasificado en hidrosolubles, que suman en total 13, considerados indispensables.
Son hidrosolubles las que son solubles en agua, las cuales el organismo no retiene y expulsa por la orina, por lo que se recomienda su consumo diario y constante. A esta clasificación pertenecen las vitaminas del complejo B, imprescinbles para el metabolismo y correcto funcionamiento del cerebro, y la C, que tiene una alta función antioxidante y de prevención.
Las liposolubles son solubles en grasas o lípidos y en este grupo están las vitaminas A, D, E y K.
Hidrosolubles
C o ácido ascórbico
Complejo B:
– B1 o tiamina
– B2 o riboflavina
– B3 o niacina
– B5 ácido pantoténic o
-B6 o piridoxina
-B8 o biotina
– B9 ácido fólico
– B12 cianocobalamina
– B13 suero láctico.
– B15 ácido pangámico
Liposolubles
A o retinol
D o colecalciferol
E o tocoferol (antioxidante)
K o naftoquinona (antihemorrágica)

