La vivencia de hoy no deja de ser mensajera. Tenia un primo llamado Augusto Taveras López, Chachito, hijo de Ángel Taveras López y Doña Lila. Casi autodidacto, descolló en una serie de inquietudes como la agricultura, la siembra del tabaco y finalmente como comprador y muy cristiano y cumplidor con sus amigos muertos. Casi siempre decía el panegírico. Lucía más que inteligente y parece que la genética lo desafiaba.
Solo tenemos que revisar esa genética donde un Taveras no falta nunca en lo bueno. Destaco botones como su primo hermano Juan M. Taveras, considerado uno de los mejores neuro-radiólogos del mundo en Estados Unidos, y descubrió un órgano del cerebro y representó aquel país en cientos de cónclaves científicos. Nuestra familia tiene graduándose en Harvard, la única familia del mundo, por notas sobresalientes, becados tres hermanos, hijos del ingeniero Frank Feliz y Guarina Taveras Guzmán y este apellido no falta en ningún sector, llámese en reinas de belleza, en la música, las artes, el deporte, las letras, la política y otras.
Una vez estábamos esperando a Balaguer por Gaspar Hernández en un gran mitin y Augusto andaba estrenando corbata roja y un traje de casimir inglés.
Papy Estrella Rojas se me acerca:
-Acabo de hablar con un pico de oro de mi familia, don Augusto Taveras, y me rogó que quería decir algo hoy; pero no lo conocía en tu familia como orador.
-Papy, ese no tiene estudios superiores, pero se hizo maestro, aprendió y se culturizó en su finca leyendo de todo.
Cuando aquel hombre habló, Balaguer, emocionado, dijo que se parecía a Deschamps y Estrella Ureña. Balaguer lo cargó. Cerraron una larga amistad Augusto visitaba a Balaguer, luego le hacía discursos y conferencias a amigos.
Augusto vuelve donde Balaguer, y le dice algo que yo le había hablado en Moca:
-Me contó mi primo Títole…
– ¿Quién?
– Mi primo, el doctor Juan Arístides Taveras Guzmán…
-¡Ah!, mi Procurador General, mi discípulo, muy talentoso aunque muy joven… (risa-risa).
-Yo creía que usted se refería a una nueva raza de perros; como los pastores, bóxer, gran danés, y otros. Perdóneme, pero ese apodo de Títole de Juan Arístides resulta incongruente, porque a los Rafael les dicen Fello, a los José, Chepe, más risas…
Aquellos leones gozando como lombrices conmigo. Pero la obra de Balaguer todavía sigue cruda aunque más positiva que negativa.
Felicitaciones del alma en su aniversario a El Nacional, el periódico que llena y complace como le gusta a todos, con claridad, modernidad y libertad con su estilo y sus valiosos periodistas, dirección y propietarios democráticos y modernos
