Rafael Peralta Romero
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Firmaré a Rebelde
Unas veces es entretenida, otras resulta sufrible, pero inevitable, la escucha de conversaciones ajenas. No me refiero a la manía delictiva de interceptar teléfonos o acercarse de manera perversa a oír lo que otros tratan privadamente. Hablo de participar fortuitamente en el diálogo que llevan en nuestra presencia dos o más personas.
Lo pasiva de la participación no impide que lo dicho incida en nuestro ánimo y provoque risa, extrañeza, indignación o rechazo. Pero la prudencia aconseja mantenerse al margen de la conversación y evitarse, por ejemplo, que te rezonguen a quemarostro: “¿A ti quién te dio vela en este entierro?” Las ansias se contienen.
La avenida de la Salud, en el parque Mirador Sur, por su longitud, se presta para conversaciones, también largas, en las que los interlocutores no guardan temor de ser oídos. Se entera uno de que en el barrio El café mataron a dos muchachos o de unos movimientos extraños que muestra la mujer de Fulano.
En ese lugar hube de prestar oídos hace unos días a un diálogo que detrás de mí sostenían un hombre y una mujer. El tema era Juan Hubieres, empresario del transporte y legislador, quien preside el Movimiento Rebelde. Hubieres es una voz disidente que sobresale frente al entumecimiento que caracteriza a la clase política dominicana.
Las expresiones de intolerancia, con salpiques de racismo, que salieron de aquella pareja me desataron algún hervidero interior. La última expresión aludía groseramente a la condición físicamente de la esposa de Juan Hubieres, resaltando el temor de que “esa negra, con la boca tan grande” llegare a ser primera dama. Mire el criterio.
Hubieres anunció en este mes que ha logrado recolectar más de 365 mil firmas de dominicanos para solicitar la formalización de su Movimiento Rebelde y participar en las elecciones de 2016. A tal efecto realizó un encuentro en el Palacio de los Deportes, en Santo Domingo, el tres de noviembre, donde se presentaron las firmas.
En dicho encuentro, el congresista expuso que el Movimiento Rebelde inició hace más de siete años y que la organización busca aunar fuerzas junto a otros grupos, partidos progresistas, revolucionarios y de izquierda más quienes busquen enfrentar la corrupción y la impunidad, predominantes en República Dominicana.
El Movimiento Rebelde no me ha pedido avalar su reconocimiento como partido, pero después de la conversación escuchada en el Mirador, ando con el lápiz en la mano buscando a los activistas de esa agrupación dedicados a la recolección de firmas. En nombre de la democracia, quiero firmar. Como tributo a José Francisco Peña Gómez, lo haré.
