Opinión

Voces y ecos

Voces y ecos

Por.  Rafael Peralta Romero

rafaelperaltar@gmail.com

Ciudad que merecemos

El alcalde de Santo Domingo anda tan rebosado de entusiasmo con la apertura del parque de las mil y una lucecitas, que ha declarado a los medios de comunicación su complacencia porque ha logrado para los munícipes la ciudad que merecemos. Antes de ocupar el puesto, vivió de hacer chistes, pero no se trata de eso. Habló en serio.

Cuando leyó tal aserto –que no acierto- del señor Roberto Salcedo, Daisy, mi esposa, que es persona de mente clara, me dijo: “Aquí tienes el tema de tu próximo artículo”. Y comenzó a enumerar elementos fastidiosos propios de la capital dominicana, priorizando los que son de su área profesional, que es la salud.

¿Merecemos una ciudad afectada de enfermedades transmisibles como el dengue y la tuberculosis? ¿Merecemos habitar con miles de ratas y cientos de perros realengos? ¿Merecemos una ciudad repleta de basura? Quizá el alcalde no se haya percatado, pero Santo Domingo guarda montañas de desperdicios en cada calle.

Tenemos basura frente a hospitales, basura frente a escuelas y colegios. Encontramos basura frente a edificios de instituciones públicas, tropezamos con basura en los parques, como el Mirador del Sur, y nos persigue la basura y la pestilencia en la vetusta zona colonial, punto principal para mostrar a los turistas.

¿Merecemos una ciudad copada por el ruido, o peor, por confluencia de ruidos? ¿Merecemos vivir en una ciudad escasa de iluminación? ¿Es una ciudad con las aceras ocupadas por particulares y llenas de hoyos y obstáculos lo que merecemos? ¿Se resuelve todo con las mil y una lucecitas que costaron más de 62 millones de pesos?

El grito generalizado en Santo Domingo es la inseguridad que nos persigue. Las modalidades de robo que se ven a diario en nuestras calles y en los propios hogares, tienen en zozobra a la gente. ¿Es esa la ciudad que merecemos? Gran número de enfermos mentales deambulando y de haitianos mendigando completan el cuadro.

Cuando inauguró la segunda etapa del llamado parque Iberoamericano, en octubre pasado, el ejecutivo municipal resaltó la seguridad de este espacio público, “ya que además del gran número de agentes municipales, las 24 horas, está dotado de cámaras y otros dispositivos que garantizan la integridad de los ciudadanos que lo visitan”.

Algunos periodistas han destacado como “sorprendente” la limpieza que predomina en el parque de las lucecitas. Por igual han reconocido que “la seguridad desplegada trasmite tranquilidad a los cientos y cientos de visitantes”. ¿Es a esa porción de ciudad que se ha referido el alcalde? Merecemos seguridad, limpieza y orden en toda la ciudad. La que tenemos no es la ciudad que merecemos.

El Nacional

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