El escudo al revés
San Rafael del Yuma, colocado en la cabeza oriental de la isla, es uno esos pueblos de vida tranquila a donde las cosas llegan porque las circunstancias las deparan, como la fruta que cae porque el tiempo lo ha decidido. Tiene una iglesia pequeña y antigua y un edificio municipal por igual diminuto, pero acogedor.
Estuve allí recientemente en apoyo al padre Víctor M. García, párroco local, quien comparte su compromiso de difundir el Evangelio con la inquietud de que en sus feligreses crezca el fervor patriótico y lo expresen mediante el respeto a los símbolos patrios. En atención a eso, invitó a la persona más indicada.
El doctor Wilson Gómez Ramírez, vicepresidente del Instituto Duartiano y magistrado del Tribunal Constitucional, estuvo allí para pronunciar una conferencia sobre los “Símbolos patrios”. A mucha honra tuve la distinción que me hiciera el padre Víctor de señalarme para presentar al disertante, gran dominicano.
Mientras escuchaba a Wilson Gómez me recorrió la ambición de que lo dicho fuera escuchado por todos los dominicanos. Pero no solo los estudiantes y la gente humilde que escucha de pie el himno nacional, sino también por ministros, senadores, alcaldes, asesores estatales y encargados del protocolo oficial.
Para los lectores de esta columna ofrezco algunas ideas expresadas por el doctor Gómez. Él puso énfasis en la necesidad de enseñar lo concerniente a los valores cívicos en las aulas escolares, porque es una garantía para conseguir en el futuro personas que ejerzan una ciudadanía responsable, comprometida con el país y capaces de construir y mantener la paz social.
Gómez afirmó que el irrespeto a los emblemas nacionales y el uso inadecuado de los símbolos patrios, obedece a la ausencia de su enseñanza en las escuelas y colegios, y al respecto gravita el hecho de que las leyes relativas a la bandera, el escudo y el himno nacionales se encuentran dispersas y en franca derogación por el desuso, pues, algunas datan de 1904 y 1943.
Lamentó el jurista que un proyecto de ley sobre esta materia depositado en el Congreso Nacional “discurre entre una perención y otra, habiendo transcurrido casi diez años”. A propósito, este Poder del Estado fue mostrado entre los ejemplos de instituciones que mal emplean el escudo nacional.
Planteó que hay una confusión generalizada en el diseño del escudo nacional. Como consecuencia de ello este emblema aparece de manera incorrecta en el mausoleo del Altar de la Patria. Pero también –dijo Gómez- en la banda presidencial que han llevado los presidentes de la República de los últimos 88 años. Así andamos.

