Hoy culmina el más amplio programa de actividad cultural que se realice en pueblo alguno de nuestro país. Me refiero a la Semana Cultural, organizada por ArteMiches, que dirige el escritor Sélvido Candelaria junto a Cayuco.
Esta feria cultural tiene tres propósitos principales, que son: compartir con la comunidad las expresiones artísticas de los participantes, mostrar a la comunidad y los visitantes las variadas opciones en el mundo del arte y crear un evento único que pueda atraer nuevas personas a Miches y promover el interés en la comunidad y su cultura.
Sin mucha bulla, pero con esmerada dedicación, el festival de ArteMiches se realiza cada junio, con un apretado programa de conferencias sobre literatura, historia, arte, filosofía y con talleres que imparten artistas de renombre, que sin cobrar un peso, viajan por la desastrosa carretera que lleva hasta Miches para ofrecer sus conocimientos.
Comenzó el martes 21 en un acto inaugural con grupos artísticos y personas residentes en la comunidad. Al día siguiente, se abrió una exposición de pintura, se inauguraron los talleres artesanales y se inició una feria de libros.
Ese mismo día fue abierta una feria con artesanos locales, nacionales e internacionales y la orientación del artista Cayuco. Por igual, profesores y alumnos de pintura dieron inicio a la elaboración de murales. El miércoles culminó con un concierto del grupo Andino.
Pero cada año hay mucho más en el festival de ArteMiches: taller con elementos reciclados, taller de musú, taller para crear historietas, artesanía con elementos naturales y taller de pintura. Junto a las artes plásticas, la palabra. El Teatro Callejero, con Yi-yo Robles, Santa Morel Valenzuela y Domingo Guerrero, ha aportado su sabor. No podía faltar un taller de creatividad literaria, que impartieron Isis Aquino y Rosalina Benjamín.
El profesor Ceferino Moní realizó esta vez un sueño muy acariciado: la presentación del libro «Miches: historia y tradición. Pero después del último aplauso de este acto, sonaron los cueros pulsados por los soneros de Sainaguá. Y después un recital poético del taller Manuel del Cabral.
Un concierto de cantos gregorianos, con el coro de la basílica de la Altagracia precedió en el escenario al ritmo de los tambores de Luna Sol, con las originalidades de Geo Rípley.
Mateo Morrison y José Miguel Soto Jiménez dictaron conferencias. Mientras escritores aficionados reciben hoy premios por sus obras y deportistas recibirán los suyos por ganar el maratón Marcelino Rijo. El encuentro de intelectuales y artistas culmina con una tertulia en la casa paterna de los Peralta Romero, que este año tiene como invitado especial al pintor Cuquito Peña. ¡Hurra por ArteMiches!

