El sexo ha sido tema del arte desde la antigüedad hasta nuestros días, también ha sido objeto de interés y contenido de una muy buena y extensa parte de la creación artística de composiciones musicales.
Ahora bien, cuando los artistas han convertido el sexo en interés y tema del arte, ya sea de la literatura, la plástica, el cine, el teatro, la danza, la música, ha sido por lo general para dignificar esa adorable dimensión y necesidad no sólo biológica sino afectiva y emocional de todos los seres.
De manera que no por casualidad, quienes estamos interesados en dotar a los niños y jóvenes de una ética profundamente humana, nos preocupamos por algunos temas que parecen interesantes, y la música es uno de ellos, así como las manipulaciones de que son objeto algunos jóvenes a través de este género artístico.
Temas musicales sobre sexo resultan de interés entre los adolescentes y jóvenes por las expectativas que despierta, lo cual constituye también un elemento aglutinador entre ellos.
Si a ello le agregamos un cuerpo exuberante como el de Jenifer López la «obra» tiende a popularizarse rápidamente entre estos grupos etéreos, permitiendo a los creadores, promotores, cantantes, la obtención de rápidos y amplios ingresos económicos.
Para este tipo de gente despertar el morbo y la generación de dinero es lo que cuenta, el mensaje es lo menos y los daños que produce en la psiquis de las niñas y adolescentes.
El vídeo que promociona la canción parece ingenuo, pero cuando las letras se mezclan con los movimientos sinuosos de la artista, entonces cae en el campo de vulgaridad
«Dále atrás, que así somos las del Bronx
Don’t stop, muévete má».
Si usted relaciona esta estrofa con los movimientos y gestos de JL cuando la interpreta entenderá lo que digo.
Sin embargo, la vulgaridad llega al extremo con la siguiente estrofa y los gestos que le sirven de adorno a la misma.
«Las mujeres’ sabemos’ lo que nos toca. Si quieren todo eso, que nos pongan la roca».
Creo que una mujer con los atributos de JL no necesitaba ese instrumento de vulgaridad para calar en el gusto de la gente.

