¡Pío, pío, pío! ¿Quién va y viene entre los matorrales? ¿Qué sucede? Una tortolita salta alegremente sobre el césped buscando gusanitos.
¡Vamos a verla de cerca! En el centro del arbusto, fuera de la vista de los curiosos, y protegido por los espinas hay un nido, hecho con ramitas y plumas.
Mamá tórtola se ha asustado al vernos. Está empollando cuatro huevecitos con manchas rosas.
Pero debemos marcharnos: no debemos molestar a la familia durante mucho tiempo, si la madre ve que el sitio es peligroso, huirá. Y sobre toso, ¡ni se te ocurra coger los huevos!
Volveremos dentro de unos días para admirar el espectáculo: cuatro polluelos con su piquito abierto dejarán que sus padres los mimen dándoles de comer en el pico.
¡Qué curiosos son los nidos! Los hay de muchas clases: redondos, colgados de los árboles, excavados en la tierra
¿Sabías que la polla de agua construye nidos flotantes? ¿Y sabías que el pájaro carpintero levanta su casa en el tronco de los árboles?
La golondrina hace nidos de lodo en los canalones de los tejados y, a veces, se instala directamente dentro de los establos.
En primavera, todas las aves construyen o arreglan sus nidos.
Muchas especies vuelven a empollar siempre en el mismo lugar, a veces, incluso en el mismo nido.
Semana invita a los escritores de literatura infantil a que aprovechen este espacio, a fin de que contribuyamos a incentivar el hábito de lectura en los niños. Las colaboraciones deben ser acorde con el espacio disponible.
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