Hoy hace un día precioso, Ana, María y Luis ya han vuelto del colegio y todos han hecho sus deberes.
¿Podemos salir al campo, mamá? dicen los tres a coro.
¡Por supuestos que sí! Hace un día precioso. Es una pena que yo no pueda acompañarlos porque me queda mucho trabajo que hacer.
¡Vamos al bosque! dice Ana-, Seguro que encontramos algo divertido.
Delante del bosque se extiende inmensa pradera, cubierta de toda clase de flores: ¡qué bonitas son!
-Como mamá no pudo venir, podemos hacerle un inmenso ramo de flores silvestres.
Así no echará de menos el paseo Dice María
-¡Qué buena idea! -confirman sus hermanos.
La primavera es la temporada ideal para hacer maravillosos ramos de flores silvestres. Córtenlas por la parte más baja del tallo, con cuidado para no dañar las raíces, pero suficientemente largas para que luego las puedas meter en un tarro con agua.
También podemos intentar cultivar algunas en la casa, aprovechando ahora que estamos en primavera.
Para sembrar una planta sólo tiene que levantar con una cuchara grande el terrón de tierra que rodea la raíz de la flor.
La pone en una maceta con tierra hasta la mitad, luego termina de llenar la maceta con tierra, la coloca en un lugar fuera de la casa y cada día la riega con un poco de agua.
