Semana

Zona Infantil

Zona Infantil

Había una vez una pequeña ciudad muy tranquila y próspera. Durante la noche, unos duendecillos muy amables iban a terminar el trabajo que no habían podido hacer sus habitantes.

 

El panadero, que por su trabajo tenía que levantarse en plena noche, muy temprano, se quedaba dormido cuando estaba mezclando los ingredientes del pan.

 

Entonces llegaban los duendecillos, los amasaban, elaboraban los panes, los metían en el horno y los sacaban.

 

El carnicero tenía que salar el jamón y preparar los embutidos, pero los duendecillos lo hacían en su lugar, cuando él se quedaba dormido. El carpintero no lograba terminar sus pedidos, pero no importaba: los duendecillos hacían muy bien su trabajo.

 

El vendedor de vino se había quedado dormido en el taburete. Como estaba aburrido de embotellar, había bebido un poco ¡y le quedaban cinco barriles por embotellar! Sin embargo, cuando despertara ya estaría hecho su trabajo.

 

Los duendecillos también pensaban en las mamás, que estaban apuradas con las tareas de la casa y que no tenían ni un minuto de reposo.

 

Por eso las ayudaban a lavar y a planchar. Al sastre, que estaba enfermo, ya le habían terminado el traje que tenía que entregar por la mañana temprano.

 

Su mujer era una bruja y tenía muy mal genio. Unas horas de tranquilidad le vendrían muy bien al sastre.

 

Sin embargo, ¡qué lástima: la mujer, al darse cuenta de que los duendecillos favorecían la pereza de su esposo decidió sacarlos de la ciudad.

Una noche, estuvo esperándoles y, cuando llegaron, los recibió a escobazos. Los duendecillos decidieron entonces irse a ayudar a los habitantes de otras ciudades.

 

Desde ese día, todos los habitantes del pueblo tuvieron que volver a asumir la responsabilidad de su trabajo.

 

Un Dato

Semana invita a los escritores de literatura infantil   a que  aprovechen este espacio  a fin de que contribuyamos a incentivar el hábito de lectura en los niños. Las colaboraciones deben ser acorde con el espacio disponible. semana@elnacional.com.do

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación