La llegada del invierno
Juanito, el conejo, no cree lo que ven sus ojos. Todo el campo se ha cubierto de nieve. Como Juanito sólo tienes tres meses de nacido, nunca había visto la nieve.
Asustado va contárselo a su mamá:
-¡Mamá, mamá! ¡No puedo salir! ¡El campo está cubierto con un edredón blanco enorme!
Juana, su mamá, lo tranquiliza:
-No te preocupes. Es que ha nevado esta noche. Puedes correr por encima de la nieve. Sal y diviértete.
-Pero hace mucho frío –responde Juanito-. ¡Acompáñame!
-No, tengo muchas cosas que hacer en casa.
¿Por qué no vas a buscar a Joaquín, tu amiguito de al lado?
¡No olvides ponerte el gorro y la bufanda!
Pero el padre de Joaquín le recuerda que tengan cuidado con los cazadores, ya que por la nieve pueden verlos desde lejos, e insiste en que no se alejen de la madriguera.
Los dos conejitos hacen una divertida batalla de nieve, luego más tranquilo deciden hacer un muñeco de nieve. ¡Cómo se divierten!
Después de hacer el cuerpo y la cabeza redonditos, lo adornan con bufanda y sombrero, para que no se resfríe, pues era el Día de Navidad.

