El gorrión en invierno
Un hermoso gorrión se pone la bufanda y el gorro para ir a buscar un poco de comida. Pero…¡ qué pena!, acaba de empezar a nevar de nuevo.
-Y, ¡qué hago ahora! -dice muerto de frío.
-¿Ves es granja? -le responde una paloma-. Entra en ella y estarás muy calientito.
-Y tú. ¿qué harás?
-¡Yo ya estoy acostumbrado! -le contesta el árbol.
El gorrión entró en la granja donde había algunos pájaros picoteando en el comedero del cerdito.
-¡Ven con nosotros! -le dice uno de ellos-, Salami, el cerdito es muy generoso. Siempre comparte la comida. Gracias a él sobreviviremos este invierno.
De modo que todos se acomodaron en el granero y como el cerdito había acumulo alimentos y sus dueños mantenía el área caliente no hubo problema durante el largo invierno.
Al llegar la primavera, el gorrión abandonó la bufanda y retornó a volar sobre los árboles cargado de alegría y agradecimiento.
El bosque volvió hacer lo que era con árboles florecidos y aves cantando por doquier. Todos agradecieron al cerdito haberlos protegidos durante el duro invierno.
Al año siguiente las aves y los animales que habían aprendido la lección decidieron comenzar con tiempo a buscar refugio y guardar alimentos.
De modo que todos culminaron protegido con sus familias y no necesitaron del cerdito ni de otro de los animales del bosque.

