Son días dedicados internacionalmente para el activismo contra la violencia de género contra las mujeres, a partir de campañas internacionalmente conectadas para denunciar todos los tipos de violencia de género contra las mujeres del mundo.
Estos 16 días, van desde el 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; continúan el 29 de noviembre con el Día Internacional de las Defensoras de los Derechos Humanos de las Mujeres; el 1 de diciembre con el Día Mundial del SIDA; el 6 de diciembre con la conmemoración de la masacre de Montreal (Canadá) en 1989 y; terminan con la celebración del sesenta aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.
Los “16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género” es una iniciativa internacional de la sociedad civil, impulsada desde los años 90 por el Centro para el Liderazgo de las Mujeres (Center for Women’s Global Leadership), contando con el apoyo de más de 3.700 organizaciones en todo el mundo para resaltar que la violencia contra las mujeres es también una violencia contra los Derechos Humanos.
En este 2017, el lema, en línea con los objetivos del desarrollo sostenible es: “Que nadie se quede atrás: Pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas”, con lo que las expresiones de violencia basada en el género contra las mujeres, sea sexual o intrafamiliar, se reconoce como un fenómeno que preocupa al mundo.
Para este año, preocupan las múltiples muestras de violencias en mujeres, niñas y personas con orientación sexual e identidad de género diversas, porque se ven desproporcionadamente atacadas, en relación a los hombres y niños que en menor número, están afectados.
Sabiendo que la violencia es fundamentalmente masculina, hay que cuestionarla desde los patrones de géneros tradicionales que se socializan en una pugna de poder machista extremadamente peligrosa no solamente para las mujeres, sino también para todo el resto de las personas y hasta para la misma naturaleza.
Los dominicanos tienen que enterarse ya que como colectivo, apelan al poder y al control sobre otros hombres, sobre las mujeres y sobre sí mismos, a partir de una lógica cultural dañina que los obliga a maltratar y matar para mantener la hegemonía.
Es hora de que el Estado y los poderes fácticos reacciones y empiecen a desmontar actitudes, prácticas y conocimientos que matan a las dominicanas. No busquen por otro lado!

